L’Hospitalet enfrenta su mayor crisis de seguridad en más de una década
Mientras en el conjunto de Catalunya los delitos muestran una tendencia a la baja y en Barcelona se sitúan en niveles de hace una década, L’Hospitalet de Llobregat enfrenta una creciente crisis de seguridad. Según los datos presentados este jueves en la junta de seguridad, la actividad delictiva aumentó un 10,1% en 2025 respecto al año anterior.
En 2024 había subido un 6,4% y en 2023 un 8%, evidenciando un patrón de crecimiento sostenido que no parece detenerse. Ante esta situación, la consellera de Interior de la Generalitat de Catalunya, Núria Parlon, anunció un plan de choque para frenar esta tendencia.
Robos y violencia en aumento
A pesar de los diferentes dispositivos de seguridad implementados en los últimos meses, los robos con fuerza en establecimientos y vehículos se incrementaron un 37,5% durante el último ejercicio. Por su parte, los robos con violencia e intimidación en espacios públicos registraron un incremento menor, de 3,1%.
Esta escalada de inseguridad se refleja en la percepción ciudadana: según el último barómetro municipal, el 47,4% de los vecinos considera la inseguridad como el principal problema de la ciudad, el máximo histórico desde 2012 y nueve puntos más que en el barómetro anterior.
Preocupación de autoridades y vecinos
El alcalde de l’Hospitalet, David Quirós, manifestó su preocupación: “No puede ser que las personas mayores se queden en casa después de las seis de la tarde por miedo a salir”. Frente a esta situación, Parlon detalló las líneas maestras del plan de choque, que se pondrá en marcha de forma inmediata, en primavera. Entre las medidas anunciadas, se prevé el refuerzo con 25 a 30 agentes de los Mossos d’Esquadra, desplegados en dos fases entre junio y agosto de este año.
Refuerzo de la coordinación policial
La consellera aclaró que, aunque la delincuencia no proviene directamente de Barcelona, sí se desplaza por la región, por lo que se reforzarán los controles en transporte público y la coordinación con la región policial de la capital catalana. Además, se mantendrán y ampliarán dispositivos específicos como el Pla Kanpai, contra la multirreincidencia, y Daga, contra las armas blancas, junto con un mayor patrullaje en espacios públicos y zonas de ocio nocturno.
Nuevas medidas y recursos locales
Parlon aseguró que la experiencia de revertir la situación en el Aeropuerto de El Prat servirá de modelo para l’Hospitalet, mientras que el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, afirmó que “todos los recursos están a disposición”.
El alcalde anunció que el Ayuntamiento instalará 200 cámaras de vigilancia en las calles de la ciudad durante este año. También confirmó la construcción de la nueva comisaría para la Guardia Urbana y la Policía Nacional en la avenida Pau Casals, a la altura de avenida Carrilet, y la convocatoria de 32 plazas de policía local, tras cerrar el conflicto laboral con la plantilla a finales del año pasado.






























