Sant Jordi se prepara para llenar las calles con millones de rosas
Las previsiones del sector floral sitúan la próxima celebración de Sant Jordi como una jornada de alta participación ciudadana y gran dinamismo comercial, con millones de rosas distribuidas por toda Cataluña.
Desde Mercabarna-flor, su presidenta Raquel Gil ha señalado que todo apunta a un Sant Jordi con gran afluencia en calles y plazas, condicionado en parte por caer entre semana y alejado de la Semana Santa, lo que favorece que la población permanezca en las ciudades.
Este contexto refuerza la expectativa de una jornada especialmente activa, con mayor concentración de actividades y consumo urbano.
Ventas estables pese al aumento de costes
El sector prevé que se alcancen alrededor de 7 millones de rosas vendidas, una cifra similar a la del año anterior. Aunque la participación será elevada, no se espera superar este volumen debido al incremento generalizado de precios, vinculado a factores como los conflictos internacionales y el cambio climático.
Aun así, Sant Jordi continúa siendo una fecha clave, ya que concentra cerca del 30% de las ventas anuales de rosas en Cataluña.
Colombia lidera el origen de las flores
El presidente de la Asociación de Mayoristas, Miquel Batlle, ha destacado que Colombia se mantiene como principal proveedor, aportando aproximadamente el 80% de las rosas comercializadas. Le siguen Ecuador con un 15% y los Países Bajos con un 5%.
La variedad Freedom se consolida como la más demandada por su color intenso, resistencia y durabilidad, además de contar con menos espinas.
Precios al alza pero accesibles
El encarecimiento del transporte aéreo, el aumento de costes laborales en origen y los efectos de la situación geopolítica han provocado una subida aproximada del 5% en el precio mayorista.
De cara al consumidor, se podrán encontrar rosas de calidad desde unos 5 o 5,5 euros, mientras que las composiciones más elaboradas, con diseño floral y materiales naturales, podrán alcanzar entre 8 euros o más.
Apuesta por envoltorios sostenibles
Una de las tendencias más claras de este año es la reducción del uso de plásticos en favor de materiales más respetuosos con el medio ambiente. Según Rosa Valls, ganan protagonismo opciones como el fieltro, la rafia, el saco, el papel kraft y el cartón, junto a elementos decorativos naturales como madera, algodón o yute.
Esta evolución refleja una mayor conciencia ecológica en el sector floral, alineada con las demandas actuales de los consumidores.

































