Crisis en el FC Barcelona: La oposición exige la dimisión de Laporta y amenaza con un voto de censura
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, enfrenta una de las semanas más turbulentas de su mandato. La oposición, conformada por grupos, plataformas y asociaciones vinculadas al club, ha emitido un comunicado exigiendo su dimisión inmediata. Esta solicitud surge tras varios fracasos recientes de la junta directiva, entre ellos, la negativa de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor en la Liga, y el no fichaje de Thomas Heurtel en la sección de baloncesto.
Un ultimátum al presidente
El comunicado, titulado «El Barça que queremos. Amar al Barça», incluye como firmantes a figuras destacadas de la oposición, como Jordi Font, líder de la candidatura Sí al futuro, y Joan Camprubí, representante de Somos un clamor. En el manifiesto, los opositores critican la falta de diálogo con la grada de animación, actualmente cerrada, la degradación del prestigio institucional del club y los «flagrantes incumplimientos electorales» de Laporta. Entre estos incumplimientos, resaltan la controvertida salida de Leo Messi.
Además, han advertido que, si Laporta no renuncia, activarán un «voto de censura», un mecanismo similar a una moción de censura.
Recurso al Consejo Superior de Deportes
En respuesta a la negativa de la RFEF para inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor, Laporta planea presentar un recurso al Consejo Superior de Deportes (CSD) el martes 7 de enero, el primer día hábil tras el periodo festivo. El objetivo es obtener una medida cautelarísima que permita a los jugadores participar en competiciones hasta el final de la temporada, incluida la Supercopa de España, que comienza el miércoles.
En caso de que el CSD rechace el recurso, Laporta ha anunciado que recurrirá a la justicia ordinaria, aunque esta ya desestimó una actuación en este caso.
Fair Play Financiero y tensiones internas
La situación financiera del club sigue siendo crítica. A pesar de activar una nueva palanca económica —la cesión de la explotación de los palcos VIP del Spotify Camp Nou—, el Barça ha vuelto a un escenario de «1-1» en el fair play financiero. Esto impide registrar nuevos jugadores sin la aprobación de la Liga y la RFEF. La negativa de esta última agrava aún más la tensión en el entorno azulgrana.
Por su parte, la junta directiva se ha mostrado «disconforme» con la decisión de la RFEF y asegura que agotará todas las vías posibles para revertir la situación.
Reacciones desde el vestuario
Mientras tanto, el silencio institucional del club ha dejado en primera línea al entrenador, Hansi Flick, quien ha admitido la incomodidad dentro del equipo:
«Es normal. Si soy sincero, yo tampoco estuve contento con la situación. Los jugadores tampoco están satisfechos, pero debemos aceptar que somos profesionales», declaró Flick en rueda de prensa.
Una semana crítica para el futuro del club
El FC Barcelona se encuentra en una situación límite, con mensajes cruzados, malabarismos financieros y una creciente presión por parte de la oposición y la afición. La resolución del caso de Dani Olmo y Pau Víctor, así como la capacidad de Laporta para gestionar la crisis institucional, serán clave para definir el rumbo inmediato del club.
¿Será esta la gota que colme el vaso para Joan Laporta o logrará sobreponerse a la creciente oposición? Solo el tiempo dirá si el presidente azulgrana puede salvar su gestión en medio de esta tormenta.

































