La UB aparta al catedrático tras acusaciones de acoso por parte de 11 testigos

La Universidad de Barcelona aparta a un catedrático emérito tras múltiples testimonios por presunto acoso sexual

La Universidad de Barcelona (UB) ha decidido suspender de sus funciones al catedrático emérito Ramón Flecha, tras recibir once testimonios que describen comportamientos sexuales, intimidatorios y vejatorios de extrema gravedad, que podrían constituir delitos si se confirman judicialmente.

La decisión se tomó después de que, a principios de julio, diversos medios publicaran acusaciones de posible acoso. A raíz de estas informaciones, la universidad contactó directamente con las presuntas víctimas.

Denuncia formal y posibles implicados adicionales

El pasado 11 de julio, las abogadas representantes de las víctimas presentaron una denuncia formal ante la institución. En ella, no solo se señala a Flecha, sino también a otros integrantes del grupo de investigación CREA, al que pertenece el catedrático.

Además de apartar al docente, la UB ha puesto en marcha un proceso de información previa, un protocolo universitario establecido para estos casos. Dada la complejidad de los hechos, se ha anunciado la creación de una comisión investigadora.

Esta comisión estará compuesta por tres profesionales con formación especializada en violencia de género y acoso institucional, quienes podrán ser tanto internos como externos a la universidad.

Condiciones del profesorado emérito

La UB ha recordado que el profesorado emérito, como en el caso de Flecha, solo imparte un máximo de 60 horas presenciales anuales, habitualmente en programas de postgrado. Además, pueden participar en proyectos de investigación o colaborar con instituciones públicas.

Reacción institucional y consecuencias colaterales

Como consecuencia del escándalo, la Generalitat de Catalunya suspendió de forma provisional el premio Trayectoria de Excelencia otorgado a Marta Soler, catedrática de sociología y directora del grupo CREA. Esta decisión fue tomada el pasado viernes tras la creciente polémica.

Por su parte, Ramón Flecha ha negado todas las acusaciones y asegura no haber cometido ninguna conducta inapropiada.