Julián Ortiz: “Mi proceso creativo es, ante todo, un ejercicio de observación y conversación”
Imagen de la serie Manes / Julián Ortiz

El fotógrafo colombiano Julián Ortiz presenta su nueva obra “Manes”, una serie de imágenes que buscan en la masculinidad un puente entre el cuerpo, el erotismo y la cotidianeidad. Un enfoque explicito que impulsa el debate sobre la pluralidad.

Tal y como indica el propio artista, en el lenguaje cotidiano colombiano la palabra “man” funciona como un puente social: nombra al otro, al par, al desconocido. Es una forma directa, aparentemente neutra, de referirse al hombre. Sin embargo, bajo esa etiqueta genérica se despliega una multiplicidad de identidades, cuerpos, gestos y experiencias que cuestionan cualquier idea homogénea de la masculinidad. En esta entrevista Julián Ortiz, nos detalla algunas de las motivaciones de su nueva apuesta, su proceso creativo y el significado que hay detrás de la mirada de sus personajes.

¿Por qué has elegido el retrato?

Porque me permite dialogar con la luz y con el movimiento controlado del cuerpo. El retrato es la herramienta perfecta para sacar la faceta estética de quienes, en muchos casos, experimentan por primera vez como modelos, permitiéndoles verse desde una óptica profesional y artística que quizás no conocían de sí mismos.

¿Qué buscas en la mirada del personaje? ¿Y qué en la mirada del público?

Con el personaje busco que entre en diálogo con el lente, que haya una conexión de confianza que se transmita en la imagen. En el público, busco que, desde una mirada crítica, se deje llevar armónicamente entre la contemplación de la belleza y la reflexión sobre lo que significa ser hombre hoy en día.

¿Qué buscas en los personajes que inmortalizas?

Busco ofrecerles un punto de referencia visual para su confianza y sus proyectos venideros. Quiero que mis fotos no sean solo un registro, sino un impulso para su propia imagen y seguridad personal.

Háblanos de las motivaciones de la serie “Manes”

Me motiva el gusto por la luz, por los efectos que la luz natural y los spots hacen sobre la piel. En «Manes», busco explorar cómo esa iluminación resalta la textura, el volumen y la identidad de los hombres en Colombia, creando una narrativa visual que celebra la diversidad desde la estética y la técnica.

¿Cómo es tu proceso creativo?

Mi proceso creativo es, ante todo, un ejercicio de observación y conversación. No empiezo con el disparo, sino con el encuentro. Inicialmente, me interesa sumergirme en los detalles de su estilo de vida y su historia reciente; entender quién es la persona que tengo enfrente me da las claves para saber cómo iluminarla.

Mientras preparo la técnica, analizo su morfología y su nivel de experiencia con las cámaras; si es su primera vez, mi labor es transformar ese nerviosismo en movimiento controlado. El momento del disparo fluye de manera orgánica: mientras capturo las imágenes, mantengo el diálogo abierto, permitiendo que la luz (natural o de spot) haga su trabajo sobre la piel. Es una construcción colectiva donde el personaje se revela ante el lente mientras yo traduzco su esencia en texturas y contrastes