La investigación de los atentados de Barcelona y Cambrils se centra en una célula de Ripoll
España continúa conmocionada tras los atentados registrados los días 17 y 18 de agosto en Barcelona y Cambrils, dos ataques que han dejado 15 fallecidos y más de 130 heridos. Mientras las fuerzas de seguridad mantienen la búsqueda del presunto autor material del atropello de Las Ramblas, la investigación se centra en desmantelar la célula yihadista que habría organizado ambas acciones.
Los primeros indicios de los atentados del 17-A apuntan a que los dos estaban coordinados y fueron ejecutados por un grupo asentado en la localidad gerundense de Ripoll, cuyos integrantes, en su mayoría jóvenes de origen marroquí, habrían pasado por un proceso de radicalización.
Un plan inicial mucho más ambicioso
Las investigaciones revelan que los ataques de Barcelona y Cambrils podrían no haber sido el objetivo inicial de la organización. Según las primeras informaciones facilitadas por las autoridades, el grupo preparaba un atentado de mayor envergadura mediante vehículos cargados con explosivos y bombonas de gas en varios puntos muy concurridos de Barcelona.
Sin embargo, una potente explosión registrada la noche del 16 de agosto en una vivienda de Alcanar habría frustrado esos planes. Todo apunta a que la deflagración, considerada por los investigadores un accidente durante la manipulación de explosivos, obligó a los terroristas a improvisar un plan alternativo basado en ataques con vehículos.
Dos atentados en menos de un día
El primer ataque tuvo lugar en Las Ramblas de Barcelona, donde una furgoneta recorrió varios cientos de metros atropellando a decenas de peatones. El balance provisional es de 14 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, muchos de ellos turistas de distintas nacionalidades.
Horas después, un segundo atentado se produjo en Cambrils, cuando un vehículo embistió a varios viandantes antes de volcar. Los cinco ocupantes salieron armados con cuchillos y un hacha, pero fueron abatidos por los Mossos d’Esquadra. El ataque dejó una víctima mortal y varios heridos.
La investigación apunta a una célula organizada
Las fuerzas de seguridad consideran que ambos atentados fueron preparados por una red formada por una docena de personas vinculadas entre sí y residentes en Ripoll. La investigación trata ahora de determinar el papel desempeñado por cada integrante y el grado de influencia que pudo ejercer el imán de la localidad, señalado como una figura clave en el proceso de radicalización del grupo.
Los registros realizados durante las últimas horas buscan recopilar pruebas que permitan reconstruir la planificación de los ataques y comprobar si existían más objetivos previstos.
ISIS reivindica los atentados
El grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) ha difundido comunicados en los que reivindica la autoría de los atentados. No obstante, expertos y responsables de la investigación señalan que esos mensajes contienen diversas imprecisiones, por lo que consideran que podrían haberse elaborado utilizando la información difundida por los medios de comunicación tras los ataques.
A pesar de ello, las autoridades no descartan que los terroristas actuaran inspirados por la propaganda de la organización yihadista, una hipótesis que continúa siendo analizada.
Máxima alerta mientras avanza la investigación
Las fuerzas de seguridad mantienen activado un amplio dispositivo para localizar a los sospechosos que permanecen huidos y esclarecer todos los detalles de una operación que pudo tener consecuencias aún más graves. Mientras tanto, España permanece en estado de máxima vigilancia y las investigaciones continúan para determinar el alcance de la red responsable de los atentados.
































