Barcelona recupera la memoria feminista de la ciudad con la exposición “Vindran les dones”
El Museu d’Història de Barcelona inaugura la exposición “Vindran les dones. 150 anys de lluites als carrers de Barcelona”, una propuesta que invita a repensar la historia de la ciudad desde la perspectiva de las mujeres que han transformado su vida cultural, social y política.
La muestra, comisariada por Mita Casacuberta, Ingrid Guardiola y Anna Maria Iglesia, ofrece un recorrido histórico y feminista por la Barcelona contemporánea, centrado en el papel del arte, la literatura y el activismo como herramientas de cambio y emancipación.
La exposición pone el foco en más de ochenta mujeres creadoras, muchas de ellas escritoras, que han contribuido a redefinir la ciudad durante los últimos 150 años. A través de sus obras y trayectorias, se muestra cómo las mujeres han ocupado el espacio público, han impulsado derechos y han generado nuevas formas de entender la sociedad.
El recorrido se articula en cuatro grandes etapas históricas que abarcan desde el siglo XIX hasta la actualidad, abordando momentos clave como la construcción de la ciudad moderna, la etapa de la República, la Guerra Civil, el exilio, la posguerra y los movimientos feministas contemporáneos.
Literatura, arte y activismo como motores de transformación
La exposición subraya cómo la creación cultural ha sido un instrumento fundamental de resistencia y cambio. Escritoras, artistas, fotógrafas y cineastas han contribuido a construir un relato alternativo de la ciudad, en el que se recuperan voces a menudo invisibilizadas por la narrativa dominante.
Figuras como Teresa Claramunt, Ángeles López de Ayala, Rosa Maria Arquimbau o Gretel Amann conviven con creadoras contemporáneas como María Sevilla o Stéfanie Kremser, junto a investigadoras y pensadoras que han contribuido a preservar esta memoria colectiva.
También se incluyen obras de artistas visuales como Eulàlia Grau o Mari Chordà, así como piezas fotográficas y audiovisuales que refuerzan la conexión entre creación artística y reivindicación social.
Una memoria colectiva construida desde múltiples voces
La exposición propone un relato plural en el que se recuperan historias de mujeres que han luchado por derechos fundamentales como la vivienda, la educación, la igualdad política o la autonomía sobre el propio cuerpo. Su participación en movimientos sociales, redes de solidaridad y espacios de resistencia ha sido clave en la evolución de la ciudad.
Más allá de las figuras más conocidas, la muestra también da espacio a trayectorias menos visibles, destacando la diversidad de experiencias femeninas en contextos históricos marcados por el conflicto, la precariedad y la transformación social.
Una exposición con recorrido internacional que llega a Barcelona
La muestra fue originalmente producida con motivo de la participación de Barcelona como ciudad invitada de honor en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Tras su exhibición en México en 2025, llega ahora adaptada y ampliada a la ciudad.
Podrá visitarse en el Museo de Historia de Barcelona del 3 de junio al 13 de septiembre de 2026, acompañada de una programación paralela de actividades e itinerarios por la ciudad.
Itinerarios y actividades para redescubrir la ciudad
El programa complementario incluye rutas urbanas y literarias que exploran la presencia de las mujeres en distintos momentos históricos de Barcelona. Estos recorridos abarcan desde la Edad Media hasta el siglo XX, pasando por la Guerra Civil o la Segunda República, poniendo en valor su papel en la configuración de la memoria urbana.
También se han programado itinerarios dedicados a escritoras como Mercè Rodoreda, Maria Aurèlia Capmany o Montserrat Roig, que permiten redescubrir la ciudad a través de sus miradas y sus obras.
Una exposición para reescribir la memoria de la ciudad
“Vindran les dones” plantea una reflexión sobre cómo se construye la historia y quiénes han sido tradicionalmente sus protagonistas. La muestra invita a reconocer el papel central de las mujeres en la transformación de Barcelona, no solo como testigos, sino como agentes activos de cambio cultural, social y político.

































