Alerta sanitaria en Collserola por la reaparición de la peste porcina africana
El gobierno ha anunciado la confirmación de dos positivos de peste porcina africana en jabalíes hallados muertos en Cerdanyola del Vallès. Se trata de los primeros casos registrados en España desde noviembre de 1994, según ha detallado la administración en un comunicado oficial.
Tras la detección de estos contagios en fauna silvestre, los departamentos de Agricultura, Ganadería y Pesca, junto con Interior, han puesto en marcha el plan de contingencia, que se activa automáticamente ante cualquier caso en animales salvajes o domésticos. La prioridad es cerrar el perímetro afectado y evitar que los jabalíes abandonen la zona de vigilancia, que abarca un radio de 20 kilómetros.
Explotaciones porcinas bajo confinamiento prolongado
Dentro de este perímetro se encuentran 39 explotaciones porcinas, que deberán permanecer confinadas durante al menos doce meses y sometidas a controles estrictos de “policía sanitaria”. También se ha ordenado el cierre total a la actividad humana en los seis kilómetros más próximos al punto donde se localizaron los animales infectados.
El consejero Óscar Ordeig ha explicado que los equipos estarán trabajando de forma continuada, utilizando trampas, jaulas, vallas perimetrales, repelentes y todos los medios necesarios para frenar la expansión del virus durante las primeras horas, consideradas críticas.
Sin peligro para la población
Las autoridades han remarcado que no existe riesgo para la salud humana, ya que la enfermedad no se transmite a las personas ni por contacto directo ni por el consumo de productos derivados del cerdo. La peste porcina africana es altamente contagiosa, pero afecta únicamente al cerdo doméstico, al jabalí europeo y al facoquero africano.
Impacto en el comercio exterior del porcino
Aunque no se ha detectado ningún foco en granjas, la confirmación de los casos en jabalíes implica la suspensión automática de todas las exportaciones de porcino fuera de la Unión Europea. Este sector representa casi una quinta parte de las exportaciones alimentarias del país.
El Gobierno español ha informado del brote a la Unión Europea y a la Organización Mundial de Sanidad Animal. Las investigaciones sobre el origen ya están en marcha y se ha solicitado al sector que refuerce al máximo las medidas de bioseguridad y vigilancia, tanto en las explotaciones como en el transporte de animales.



































