Destrozada la comisaría de los Mossos de Vic en las protestas de Hasel

Destrozos en la comisaría de Vic durante las protestas por la detención de Pablo Hasél

Cientos de personas se concentraron en la plaza Mayor de Vic la noche del martes como respuesta a la detención del rapero Pablo Hasél, quien había sido arrestado por los Mossos d’Esquadra esa misma mañana tras atrincherarse en la Universidad de Lleida. La orden judicial para su ingreso en prisión fue emitida por la Audiencia Nacional, aunque el artista se negó a entregarse voluntariamente. Está acusado por enaltecimiento del terrorismo y ofensas contra la monarquía.

De la manifestación pacífica al caos

Después de la concentración inicial, los asistentes iniciaron una marcha que los llevó primero a los juzgados y más tarde a la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Vic. Fue en ese punto donde se produjeron los mayores altercados: algunos manifestantes lanzaron piedras, rompieron cristales y realizaron pintadas exigiendo la liberación de Hasél. También se incendiaron contenedores en los alrededores del edificio policial.

La situación se tornó tan tensa que los Mossos hicieron uso de proyectiles de espuma y recomendaron, a través de sus redes sociales, evitar la zona por seguridad.

Reacción institucional ante los disturbios

Ante la gravedad de los hechos, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, acudió a la comisaría de Vic durante la noche para evaluar los daños. Lo acompañaron la alcaldesa Anna Erra, el director general de los Mossos, Pere Ferrer, y el mayor Josep Lluís Trapero.

El balance fue preocupante: cuatro detenidos en Vic, doce personas heridas, entre ellas once agentes policiales. Además, se reportaron incidentes similares en ciudades como Barcelona, Lleida, Girona y Reus, con un total de 14 arrestados y 30 heridos, de los cuales 17 eran Mossos d’Esquadra, según los datos del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM).