Barcelona instalará amortiguadores de impacto y nuevas señales para mejorar la seguridad de las motos
El Ayuntamiento de Barcelona impulsará nuevas actuaciones para mejorar la protección de los motoristas con la instalación de amortiguadores de impacto y elementos de balizamiento destinados a aumentar la seguridad en puntos de riesgo.
Las medidas se desarrollan en el marco del Observatorio de la Motocicleta, un espacio de trabajo formado por el Ayuntamiento, el colectivo Motoristas por Barcelona, la patronal Anesdor y la asociación de víctimas de tráfico P(A)T.
El objetivo es avanzar en la reducción de las consecuencias de posibles accidentes y mejorar la percepción de seguridad de uno de los colectivos más vulnerables de la movilidad urbana.
Nuevos sistemas para reducir la gravedad de los accidentes
Una de las principales actuaciones será la instalación de amortiguadores de impacto adaptados al entorno urbano, dispositivos diseñados para absorber parte de la energía generada en una colisión y reducir las lesiones de las personas implicadas.
A diferencia de los sistemas utilizados habitualmente en autopistas, estos elementos estarán preparados para funcionar en vías urbanas y absorber impactos a velocidades de hasta 50 km/h.
La prueba piloto se desarrollará durante 2027 con seis dispositivos situados en puntos considerados especialmente sensibles, como zonas próximas a estructuras de hormigón, túneles o bifurcaciones.
Entre los espacios que se están estudiando figuran accesos como el túnel de Glòries, el túnel de Lesseps y la ronda del General Mitre, entre otros puntos de la red viaria.
Más visibilidad con nuevos elementos de balizamiento
El Ayuntamiento también probará la instalación de delineadores reflectantes de alta visibilidad para mejorar la señalización de obstáculos urbanos y zonas de obras.
Estos elementos, de color amarillo flúor, buscan facilitar la identificación de barreras y cambios de trazado, especialmente para los motoristas, que requieren una mayor anticipación ante posibles riesgos en la vía.
La primera aplicación se realizará en ámbitos afectados por obras, como el corte del carril lento de la Ronda de Dalt vinculado a los trabajos de cobertura entre las salidas 5 y 6.
Además, se instalarán elementos de prueba en la plaza de Tetuán, donde la configuración de los carriles y las isletas permite analizar su eficacia en un entorno urbano habitual.
Más zonas avanzadas para motos en Barcelona
Otra de las actuaciones previstas es el refuerzo de las zonas avanzadas de motos (ZAM), espacios situados delante de la línea de detención de vehículos que permiten mejorar la visibilidad y seguridad de los motoristas en los cruces.
Actualmente Barcelona cuenta con 52 ZAM en el distrito del Eixample, creadas entre 2009 y 2011 principalmente en la calle Aragó y la Gran Via de les Corts Catalanes.
Durante 2026 se actualizará su señalización y mantenimiento, mientras que el objetivo para 2027 es duplicar esta cifra hasta alcanzar alrededor de un centenar de zonas avanzadas, ampliando su presencia en nuevos tramos de estas vías.
Una estrategia conjunta para una movilidad más segura
La primera teniente de alcaldía de Urbanismo, Acción Climática, Movilidad, Plan de Barrios y Servicios Urbanos, ha destacado que la seguridad de los motoristas es una prioridad para Barcelona, al tratarse de un colectivo con una elevada presencia en la movilidad diaria y mayor vulnerabilidad ante los accidentes.
Con estas nuevas actuaciones, el Ayuntamiento y el Observatorio de la Motocicleta continúan desarrollando medidas específicas para adaptar la ciudad a las necesidades de los usuarios de vehículos de dos ruedas y avanzar hacia una movilidad urbana más segura.































