Barcelona prueba asfalto con huesos de aceituna y madera de pino

Barcelona prueba un nuevo asfalto elaborado con huesos de aceituna y madera de pino

Barcelona está explorando nuevas fórmulas para hacer más sostenible el asfalto de sus calles mediante el aprovechamiento de residuos agrícolas y forestales. La ciudad trabaja actualmente en dos proyectos experimentales que incorporan biochar producido a partir de huesos de aceituna y madera de pino en mezclas destinadas a pavimentos urbanos.

La iniciativa pretende comprobar si estos materiales de origen vegetal pueden sustituir parcialmente componentes utilizados habitualmente en la fabricación del asfalto y, al mismo tiempo, mantener las prestaciones necesarias para soportar el tráfico urbano.

El objetivo no se limita a dar una segunda vida a determinados residuos. El proyecto busca también reducir la huella de carbono asociada a la construcción y conservación de las calles y avanzar hacia modelos de producción más circulares.

Barcelona amplía sus pruebas con materiales reciclados

La iniciativa se desarrolla dentro del programa de innovación impulsado por BIT Habitat, desde donde el Ayuntamiento de Barcelona promueve diferentes proyectos destinados a encontrar alternativas capaces de reducir las emisiones de CO₂ y aprovechar materiales que actualmente se convierten en residuos.

La ciudad ya cuenta con experiencia previa en este campo. Hace aproximadamente tres años se puso en marcha una prueba piloto con una mezcla que incorporaba plásticos no reciclables y residuos procedentes de tóner.

Aquella experiencia permitió analizar si era posible reducir el uso de materiales convencionales sin comprometer la resistencia del pavimento ni su comportamiento ante el tráfico.


Barcelona impulsa pavimentos más sostenibles con dos proyectos innovadores

Barcelona impulsa pavimentos más sostenibles con dos proyectos innovadores

 


El pavimento experimental continúa en buen estado

El resultado de aquella primera experiencia ha sido positivo. Según explica Èlia Sáez, responsable de Mantenimiento, Pavimentos y Señalización del Departamento de Espacio Público del Ayuntamiento de Barcelona, el tramo utilizado para la prueba continúa en servicio y presenta un buen estado de conservación a pesar de haber soportado un tráfico pesado de elevada intensidad.

El proyecto también ha permitido que el uso de materiales reciclados se extienda progresivamente al mantenimiento ordinario de las calles. Desde 2024, alrededor del 75% de las actuaciones incluidas en el contrato municipal de mantenimiento incorporan residuos plásticos en las mezclas asfálticas cuando las condiciones técnicas lo permiten.

En el caso del tóner, los resultados también han sido satisfactorios, aunque su aplicación a una escala mayor está condicionada por la cantidad disponible. La escasa generación de este tipo de residuo limita las posibilidades de ampliar su utilización en las mezclas para pavimentos.

Los residuos también pueden mejorar las prestaciones del asfalto

La incorporación de materiales reciclados no responde únicamente a criterios ambientales. Algunas de estas soluciones pueden aportar mejoras en determinadas propiedades mecánicas de las mezclas asfálticas.

Según Sáez, el plástico puede aumentar la resistencia del pavimento, mientras que otros materiales permiten modificar su comportamiento frente a temperaturas elevadas.

Esta característica adquiere cada vez mayor importancia debido a la evolución de las condiciones climáticas. Las calles deben soportar episodios de calor más frecuentes y temperaturas superficiales más altas durante los meses de verano.

A ello se suma el incremento de las exigencias derivadas del tráfico urbano. Los autobuses tienen un mayor peso y la intensidad de circulación ha aumentado, por lo que los firmes necesitan mantener sus prestaciones durante periodos prolongados.


Nuevo pavimento urbano más duradero y ecológico hecho con residuos del acero

Nuevo pavimento urbano más duradero y ecológico hecho con residuos del acero

 


El biochar abre una nueva vía para el asfalto urbano

En este contexto aparecen los dos nuevos materiales que Barcelona quiere poner a prueba: el biochar obtenido de huesos de aceituna y el procedente de madera de pino.

Ambos proyectos parten de una misma idea: utilizar un material de origen vegetal para sustituir parcialmente el relleno mineral que tradicionalmente forma parte de las mezclas asfálticas.

El interés del biochar reside en su potencial para reducir las emisiones asociadas a la fabricación del pavimento, al tiempo que permite aprovechar residuos procedentes de actividades agrícolas y forestales.

La investigación deberá determinar ahora cómo se comportan estas nuevas mezclas en condiciones reales y si pueden mantener las características de resistencia y durabilidad que requiere una vía urbana.

Un asfalto sostenible que busca no cambiar la experiencia del ciudadano

La apuesta de Barcelona parte de una premisa clara: la sostenibilidad no debería implicar una pérdida de prestaciones para quienes utilizan las calles.

La intención es desarrollar un pavimento que pueda incorporar materiales procedentes de residuos sin que los conductores, ciclistas o peatones perciban diferencias respecto a un asfalto convencional.

Si los ensayos confirman las expectativas, el uso de biochar podría convertirse en una nueva herramienta para reducir el impacto ambiental de las obras y del mantenimiento de las calles, al mismo tiempo que se impulsa la reutilización de recursos y la economía circular.