Barcelona regula el Servicio de Ayuda a Domicilio para reforzar la calidad de la atención y la protección de las personas usuarias
El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado un nuevo reglamento para el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) con el objetivo de establecer un marco común que mejore la calidad del servicio, aporte mayor seguridad jurídica y defina las responsabilidades de todos los agentes implicados.
La nueva normativa regula los derechos y obligaciones de las personas usuarias, sus familias y entornos de cuidado, así como las funciones que deben asumir tanto el Ayuntamiento como las entidades encargadas de prestar este servicio social.
El reglamento responde a una demanda planteada por diferentes colectivos, entidades sociales, grupos municipales, organismos de supervisión como el Síndic de Barcelona y las propias personas usuarias, que reclamaban una herramienta clara de regulación, información y consulta sobre el funcionamiento del SAD.
Un proceso participativo para definir el nuevo modelo de atención
La elaboración del reglamento ha contado con un proceso participativo abierto a través de la plataforma decidim.barcelona, además de diferentes espacios presenciales y digitales en los que han podido intervenir los colectivos relacionados con el Servicio de Ayuda a Domicilio.
Este proceso permitió recoger 297 aportaciones y comentarios, incorporando diferentes perspectivas para definir los principios, objetivos, prestaciones, criterios de acceso y características del servicio destinado a personas en situación de vulnerabilidad social o con dependencia reconocida por la Generalitat de Catalunya.
La regidora de Salut, Persones amb Discapacitat i Estratègia contra la Soledat, Marta Villanueva, ha señalado que esta regulación supone un avance para situar los cuidados como un elemento esencial del bienestar colectivo y avanzar hacia un modelo basado en la corresponsabilidad entre instituciones, familias, comunidad y sector privado.
La perspectiva de género como eje del nuevo reglamento
La nueva normativa incorpora la perspectiva de género como uno de sus elementos fundamentales, reconociendo que el ámbito de los cuidados continúa siendo un sector altamente feminizado y con situaciones de precariedad laboral.
Con esta incorporación, el Ayuntamiento pretende visibilizar el papel histórico de las mujeres en las tareas de cuidado y reforzar el compromiso de las administraciones públicas para impulsar una distribución más equilibrada y democrática de estas responsabilidades.
El reglamento se integra dentro de las políticas municipales de igualdad y protección social, con la finalidad de avanzar hacia un modelo de cuidados más justo y sostenible.
Un marco normativo único para organizar el Servicio de Ayuda a Domicilio
El nuevo reglamento está formado por 50 artículos distribuidos en 8 capítulos, donde se recogen los principios básicos del servicio, sus objetivos, prestaciones, criterios de acceso y otros aspectos esenciales de funcionamiento.
Además, la normativa permite reunir en un único documento todos los elementos que hasta ahora estaban repartidos entre diferentes instrumentos administrativos, como pliegos técnicos, protocolos o normas de uso.
El texto establece también los derechos y deberes de las personas beneficiarias y de sus entornos, junto con las obligaciones del Ayuntamiento y de las entidades responsables de la prestación del servicio.
Asimismo, regula los criterios de participación económica de las personas usuarias en función de su capacidad económica, aplicando los precios públicos establecidos en las ordenanzas municipales.
Creación del Consejo de Participación del SAD
Entre las principales novedades del reglamento destaca la creación del Consejo del Servicio de Atención Domiciliaria, un espacio de participación que contará con representación de los diferentes colectivos vinculados al servicio.
Este órgano incluirá a personas usuarias, familiares, profesionales del sector, trabajadores y trabajadoras del servicio, personal del Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS) y entidades prestadoras, con el objetivo de favorecer el diálogo y la mejora continua del modelo de atención.
Nuevo régimen sancionador para garantizar el cumplimiento del servicio
La normativa incorpora un régimen sancionador aplicable tanto a las personas usuarias y sus entornos como a las entidades encargadas de prestar el servicio.
Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, y pueden derivar en diferentes medidas, incluida la suspensión o finalización del servicio para las personas usuarias.
En el caso de las entidades prestadoras, las sanciones pueden incluir multas económicas de hasta 100.000 euros.
El SAD atendió a casi 20.000 personas durante 2025
El Servicio de Ayuda a Domicilio, gestionado por el Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS), ofrece atención social a personas en su propio hogar con el objetivo de favorecer su autonomía, bienestar y permanencia en su entorno habitual.
Durante el año 2025, el SAD atendió a 19.598 personas, proporcionando más de 3,5 millones de horas de servicio para responder a las necesidades de la ciudadanía.
Un nuevo contrato con más recursos y mejores condiciones laborales
Paralelamente a la aprobación del reglamento, el Ayuntamiento avanza en la adjudicación de un nuevo contrato del Servicio de Atención Domiciliaria que incorpora mejoras destinadas a reforzar la calidad de la atención.
El nuevo modelo contempla la incorporación de nuevos perfiles profesionales, mejoras en la organización del servicio y una comunicación más directa con las personas usuarias para ofrecer una atención más cercana, digna y personalizada.
El contrato también incorpora los acuerdos del nuevo convenio colectivo de empresas de atención domiciliaria de Catalunya, especialmente el incremento progresivo de las retribuciones, que alcanzará un 41,55% hasta 2031, además de mejoras relacionadas con la jornada laboral y los permisos retribuidos.
La licitación cuenta con un presupuesto de 452,8 millones de euros, lo que supone un incremento anual del 35,56% respecto al contrato anterior, pasando de 107,6 millones de euros a 145,9 millones de euros anuales.































