Collboni apela a la hospitalidad ante la visita de León XIV en un clima de protestas

La visita de León XIV a Barcelona reabre el debate entre proyección internacional y malestar social

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha hecho público un bando coincidiendo con la llegada del papa León XIV a la ciudad. En su mensaje, difundido en los principales medios escritos, insta a la ciudadanía a recibir al pontífice con hospitalidad, destacando el carácter acogedor de Barcelona.

Este llamamiento se produce en un momento marcado por movilizaciones sociales y convocatorias de protesta, entre ellas las del sector educativo y diversas entidades laicas que han organizado acciones bajo el lema “Yo no te espero”.

En su intervención, Collboni subraya la importancia de proyectar una imagen cívica y respetuosa durante la visita. En este sentido, anima a los ciudadanos a ejercer de anfitriones ejemplares, viviendo estos días con civismo, respeto y espíritu de convivencia, además de reivindicar el orgullo de pertenencia a la ciudad.

Valores proyectados a nivel internacional

El alcalde destaca que la presencia de León XIV supone una oportunidad estratégica para posicionar Barcelona en el ámbito global, poniendo en valor principios como el respeto, el pluralismo, la democracia, la igualdad, la solidaridad y el compromiso firme con la paz y los derechos humanos.

En declaraciones a TV3, Collboni también ha hecho referencia al discurso del pontífice en el Congreso de los Diputados, señalando que su posicionamiento frente a planteamientos de extrema derecha ha sido claro y contundente.

El coste de la visita y su impacto económico

Uno de los aspectos que genera mayor interés es el impacto económico de la visita. Por el momento, se conoce que el Ayuntamiento dejará de ingresar 78.000 euros por la cesión gratuita del Estadio Olímpico Lluís Companys, aunque todavía no se ha concretado el coste total del dispositivo asociado, que incluye seguridad, movilidad y servicios de limpieza.

Según ha explicado el propio alcalde, el gasto municipal se situará por debajo del de una celebración de Sant Jordi, aunque superará el de un partido del Barça.

A pesar de ello, el consistorio estima que la visita tendrá un efecto positivo en la economía local, con un retorno aproximado de 30 millones de euros para la ciudad.

La visita de León XIV se enmarca así en un escenario complejo, donde la proyección internacional de Barcelona convive con un clima interno de reivindicación social, situando al Ayuntamiento ante el reto de equilibrar ambas realidades.