La avenida de Roma renacerá como bulevar para pasear y descansar

La avenida de Roma entre Viladomat y Calàbria será para los viandantes

El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado ante los vecinos un nuevo proyecto de reurbanización en la avenida de Roma, esta vez en el tramo comprendido entre las calles Viladomat y Calàbria. Las obras comenzarán en 2026 y está previsto que finalicen en 2027, dando lugar a una transformación completa de esta arteria urbana.

La avenida, que originalmente se construyó como cubierta de las vías ferroviarias en pleno corazón de la Esquerra de l’Eixample, fue diseñada desde sus inicios como espacio destinado al tráfico rodado. Aunque con el paso del tiempo ha ido perdiendo esa función central, nunca llegó a convertirse en un paseo para peatones. Eso es precisamente lo que pretende cambiar este nuevo plan urbanístico.

Una gran plaza y un área para perros, entre las novedades del proyecto

El objetivo principal es convertir la avenida en un espacio más amable y accesible para caminar. Una de las novedades más destacadas será la creación, frente al Edificio Estel, de una plaza de 8.800 metros cuadrados. Esta incluirá una zona para perros de unos 500 metros cuadrados, una demanda que el vecindario venía reclamando desde hace años.

Redacción del proyecto y fases futuras

Actualmente, el consistorio ha encargado la elaboración del proyecto ejecutivo, con un presupuesto estimado de 4,5 millones de euros, para que los trabajos puedan iniciar el próximo año. Este tramo se unirá al ya reformado entre Urgell y Viladomat (realizado en 2010) y dará paso al siguiente, que conectará Calàbria con Entença, previsto para después de 2027.

El tren subterráneo, una limitación histórica que empieza a superarse

Uno de los grandes obstáculos de esta transformación sigue siendo la presencia de vías férreas bajo la avenida, que circulan a poca profundidad. Esta circunstancia ha sido utilizada históricamente como excusa para no plantar vegetación de gran tamaño, en contraste con otras zonas del Eixample. Ejemplos de esta limitación son espacios como la plaza de los Països Catalans, donde la falta de sombra es evidente.

Sin embargo, la nueva visión urbanística apuesta por plantar árboles en los laterales de la avenida, especies seleccionadas para desarrollar copas frondosas que proporcionen sombra desde la primavera, especialmente en los meses más calurosos.

Una nueva avenida en sintonía con la transformación del barrio

El calendario de obras se alinea con dos grandes proyectos urbanos de la Esquerra de l’Eixample: la transformación de la antigua prisión Modelo y la Escola Industrial. El objetivo del consistorio es que la nueva avenida de Roma esté completamente renovada cuando esos proyectos estén avanzados, dejando atrás su imagen de espacio urbano obsoleto y consolidándose como un referente del nuevo urbanismo barcelonés.