Protesta vecinal en el Raval ante el desahucio de varias familias

Vecinos del Raval se movilizan para frenar el desalojo de varias familias

El barrio de El Raval ha sido escenario este miércoles por la mañana de una movilización ciudadana para intentar frenar el desahucio de siete familias que residen en un edificio situado en el número 24 de la calle del Tigre. La acción ha sido convocada por el Sindicat d’Habitatge de Ciutat Vella, que ha hecho un llamamiento a vecinos y colectivos sociales para concentrarse desde primera hora frente al inmueble.

En el lugar también se han desplazado efectivos de los Mossos d’Esquadra, ya que estaba prevista la ejecución del desahucio durante la mañana. La protesta busca visibilizar la situación de las familias afectadas y denunciar lo que el sindicato considera una actuación injustificada.

Contratos en vigor y pagos al día, según el sindicato

Desde el Sindicat Habitatge de Ciutat Vella aseguran que las familias que viven en el edificio cuentan con contratos de alquiler vigentes y que se encuentran al corriente de pago. Según la entidad, el desalojo responde a un desahucio cautelar derivado de una sentencia judicial que califica el edificio como estructura en estado ruinoso, con un supuesto riesgo de derrumbe.

No obstante, el sindicato sostiene que esta versión no se ajusta a la realidad. Afirman que existen dos informes emitidos por los bomberos que descartan cualquier peligro inmediato para la seguridad del inmueble y niegan que exista riesgo de colapso del edificio.

Acusaciones de acoso inmobiliario y falta de mantenimiento

El colectivo vecinal denuncia que la situación forma parte de una estrategia de acoso inmobiliario. Según explican, la propiedad tendría como objetivo vaciar el edificio para llevar a cabo una rehabilitación integral y posteriormente alquilar las viviendas a precios más elevados, expulsando así a los actuales inquilinos.

Durante los últimos meses, las familias afectadas habrían sufrido una falta continuada de mantenimiento, con la ausencia de obras necesarias para garantizar el buen estado del inmueble. Además, el sindicato asegura que la propiedad llegó incluso a rechazar el cobro de los alquileres correspondientes al mes de diciembre, una situación que consideran una maniobra de presión hacia los inquilinos.

Un primer intento de desalojo sin alternativas habitacionales

El primer intento de desahucio del edificio tuvo lugar el 23 de diciembre, una fecha que el sindicato considera especialmente grave. Según denuncian, la notificación judicial se habría producido con solo 24 horas de antelación, dificultando cualquier margen de reacción por parte de las familias.

Asimismo, lamentan que no se haya ofrecido ninguna alternativa habitacional a los afectados y que Servicios Sociales no hayan sido informados previamente de la situación. Desde el sindicato consideran que esta falta de coordinación vulnera los derechos básicos de las familias y agrava aún más su situación de vulnerabilidad.

Reivindicación del derecho a la vivienda

La movilización en la calle del Tigre se enmarca en una reivindicación más amplia del derecho a una vivienda digna en el centro de Barcelona. Los colectivos sociales implicados insisten en que casos como este reflejan la presión inmobiliaria que sufre el Raval y otros barrios de Ciutat Vella, donde el aumento de los precios y la especulación continúan expulsando a vecinos históricos.