Paro del taxi del 9 de diciembre: movilización histórica frente a los VTC
Este martes 9 de diciembre se llevará a cabo un paro general del taxi en toda Catalunya, liderado por Élite Taxi Catalunya, que se perfila como una movilización histórica. Más de 100 asociaciones del sector se han sumado a la protesta, mostrando un respaldo casi unánime frente al avance de las VTC.
La huelga afectará a aeropuertos, estaciones de tren y autobuses, asegurando únicamente servicios mínimos para urgencias médicas de forma gratuita. Miles de taxis se desplazarán hacia Barcelona, ocupando vías clave como la Gran Via y el Passeig de Gràcia. Más de 300 piquetes informativos garantizarán el cumplimiento del paro y denunciarán la competencia ilegal de las VTC.
Asociaciones minoritarias: traición al sector
Algunas asociaciones, entre ellas STAC, ATC y PakTaxi, han decidido no respaldar la huelga, alegando falta de diálogo o desacuerdo con los métodos. Desde el sector mayoritario se les acusa de alinearse con los intereses de las plataformas de VTC, actuando en contra de los taxistas que luchan por su supervivencia y por un sector regulado y digno.
En las últimas horas se han detectado comunicados falsos atribuidos a Élite Taxi, con el objetivo de disuadir a los taxistas de participar en la protesta. El sector denuncia estas prácticas y mantiene firme la convocatoria, destacando que la unidad es clave frente a las maniobras de las VTC.
La batalla por la nueva Ley del Taxi
El paro coincide con el momento clave de tramitación de la nueva Ley del Taxi en el Parlament de Catalunya. Élite Taxi y las asociaciones participantes cuentan con el apoyo de amplios sectores sociales y políticos, buscando garantizar regulaciones más estrictas para las VTC, control de licencias y protección del trabajo del taxi tradicional.
Un conflicto de modelo: taxi vs. VTC
El paro del 9 de diciembre representa un pulso decisivo entre dos modelos de transporte: el taxi, regulado y con licencias controladas, frente a las VTC, que operan con ventajas competitivas, licencias masivas y menor regulación. Para el sector, esta huelga es una cuestión de supervivencia frente a la precarización y competencia desleal.
El paro del 9‑D aspira a ser un punto de inflexión para el taxi catalán. A pesar de las divisiones internas y los intentos de desinformación, la convocatoria mantiene su fuerza y unidad, mostrando al Parlamento y a las plataformas de VTC que el sector está decidido a defender sus derechos y exigir una regulación justa.































