El papel de entrenadores y monitores puede impulsar el uso del catalán entre los jóvenes de Barcelona
El proyecto Joves i Català, impulsado por el Institut d’Estudis Catalans (IEC) con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, ha completado su primera fase de diagnóstico con un análisis de los usos lingüísticos entre jóvenes en espacios deportivos y de ocio.
Las conclusiones apuntan a una diferencia significativa entre el uso del catalán por parte de los adultos que ejercen como referentes y su utilización en las conversaciones espontáneas entre jóvenes. El estudio señala que la intervención de entrenadores, entrenadoras, dinamizadores y dinamizadoras puede contribuir a modificar estas dinámicas comunicativas.
El catalán pierde presencia en las conversaciones entre jóvenes
El análisis realizado en diez entidades deportivas y cuatro equipamientos juveniles muestra que el catalán mantiene una presencia destacada en las intervenciones de los profesionales, pero disminuye cuando son los propios jóvenes quienes toman la iniciativa comunicativa.
En el ámbito deportivo, únicamente el 11,3 % de las interacciones entre jóvenes se desarrolla exclusivamente en catalán. El dato corresponde a la situación inicial observada durante la fase de diagnóstico y servirá como referencia para evaluar posteriormente los efectos de las medidas previstas.
El proyecto considera que los entrenadores tienen un papel especialmente relevante porque su forma de comunicarse puede influir en las dinámicas lingüísticas de los equipos.
El estudio analiza a más de 1.400 deportistas
La investigación se ha desarrollado en diez clubes deportivos de Barcelona y doce disciplinas diferentes, con la participación directa de unos 1.400 jugadores y jugadoras y cerca de 200 entrenadores y entrenadoras.
Los clubes participantes reúnen, en conjunto, a más de 4.100 deportistas y más de 500 entrenadores que podrían beneficiarse de las actuaciones desarrolladas a partir de la experiencia piloto.
El proyecto cuenta en el ámbito deportivo con la colaboración de Òmnium Cultural y la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC).
La diagnosis ha servido para identificar aquellos momentos en los que el catalán pierde presencia y establecer medidas destinadas a favorecer su utilización tanto durante los entrenamientos como en las relaciones cotidianas dentro de los equipos.
Ocho líneas de actuación para los clubes
A partir de los resultados obtenidos, el proyecto ha establecido ocho ámbitos de intervención que comenzarán a desarrollarse a partir de septiembre de 2026.
Entre las medidas planteadas se encuentra la incorporación del catalán como parte del compromiso lingüístico de cada entidad, la elaboración de protocolos de uso y la formación específica de entrenadores para afrontar situaciones habituales durante las actividades deportivas.
También se prevé introducir rutinas en catalán durante los entrenamientos, utilizar esta lengua en las expresiones de ánimo y reconocimiento y desarrollar mecanismos de acogida lingüística para jóvenes recién llegados.
La propuesta contempla asimismo la creación de parejas o grupos de apoyo lingüístico y un sistema de seguimiento continuado basado en el Método IEC, con el objetivo de comprobar la evolución de los usos lingüísticos.
El IEC, Òmnium Cultural y la UFEC trabajan además en materiales y recursos prácticos que podrán utilizar tanto las entidades que han participado en la prueba piloto como otros centros interesados.
Los espacios juveniles presentan una situación similar
El diagnóstico también se ha extendido al ámbito del ocio juvenil. La prueba piloto se ha desarrollado en cuatro equipamientos municipales de Sants-Montjuïc, con la participación de 60 jóvenes y diez profesionales de dinamización.
Los resultados muestran una diferencia incluso más marcada entre el comportamiento lingüístico de los profesionales y el de los propios jóvenes. El 58,5 % del personal dinamizador se dirige a los jóvenes solo o principalmente en catalán, mientras que únicamente el 4 % de las interacciones entre jóvenes se produce en esta lengua.
Los datos apuntan así a un reto que va más allá del conocimiento del catalán por parte de los profesionales: conseguir que se convierta también en una lengua habitual en las conversaciones espontáneas entre iguales.
Nuevas estrategias para el ocio juvenil
Para afrontar esta situación, el proyecto plantea trasladar al ámbito del ocio algunas de las herramientas utilizadas en el sector deportivo.
Entre las propuestas figuran la creación de protocolos de usos lingüísticos, estrategias para favorecer que el catalán sea la lengua de inicio de las conversaciones y formación de los equipos en criterios lingüísticos y en herramientas de asertividad lingüística.
También se plantea reforzar el uso del catalán durante los momentos informales, crear espacios donde los jóvenes puedan practicar la lengua con seguridad y facilitar la incorporación lingüística de los nuevos miembros de los equipamientos.
La intervención continuará a partir de septiembre
La fase de diagnóstico constituye el punto de partida del proyecto Joves i Català, que continuará ahora con las etapas de intervención, seguimiento y evaluación.
El objetivo es obtener datos que permitan valorar la eficacia de las medidas y desarrollar guías, planes lingüísticos y recursos prácticos que puedan incorporarse a la actividad habitual de clubes deportivos y equipamientos juveniles.
La iniciativa pretende que la dimensión lingüística forme parte de la gestión cotidiana de estos espacios y que los profesionales dispongan de herramientas para favorecer el uso del catalán entre los jóvenes.
Según la presidenta del Institut d’Estudis Catalans, Teresa Cabré, uno de los elementos centrales del proyecto es que la metodología pueda aplicarse a diferentes actividades deportivas y de ocio dirigidas a jóvenes.
Por su parte, la comisionada de Uso Social del Catalán, Marta Salicrú, ha señalado que el deporte y el ocio son espacios relevantes para generar hábitos lingüísticos, especialmente entre jóvenes con orígenes diversos que pueden utilizar el catalán como lengua común fuera del entorno educativo.
El proyecto continuará su desarrollo durante los próximos meses con la aplicación de las medidas diseñadas y la posterior evaluación de sus resultados.































