Barcelona sanciona a un guardia urbano por negarse a hablar catalán

Barcelona suspende 24 días de empleo y sueldo a un guardia urbano por su actuación en un conflicto lingüístico

El Ayuntamiento de Barcelona ha sancionado con 24 días de suspensión de empleo y sueldo a un agente de la Guardia Urbana por el trato dispensado a una ciudadana durante una intervención policial en la que se negó a atenderla en catalán. El consistorio considera que la actuación incurrió en una negligencia grave y que el comportamiento del agente no se ajustó a los estándares de respeto y profesionalidad exigidos al cuerpo.

Los hechos ocurrieron el 13 de julio del año pasado en la rambla de Prim y han sido difundidos ahora por Plataforma per la Llengua, que denunció lo sucedido ante el Ayuntamiento y aportó una grabación de vídeo de la intervención.

El Ayuntamiento considera que hubo una negligencia grave

Tras recibir la denuncia, el consistorio abrió un expediente disciplinario al agente que ha terminado con una suspensión de 24 días de empleo y sueldo.

Fuentes municipales han explicado que la sanción responde a una «negligencia grave en el cumplimiento de sus funciones». También señalan que durante la intervención se produjeron «actitudes y expresiones incompatibles con los estándares de respeto, corrección y profesionalidad» que deben cumplir los miembros de la Guardia Urbana.

No obstante, la resolución todavía no es firme y puede ser recurrida.

El agente calificó de «fascista y totalitaria» la actitud de la ciudadana

En las imágenes difundidas se observa una discusión entre el agente y dos ciudadanos durante una actuación policial. Los hechos se produjeron cuando la Guardia Urbana identificó a una persona que intentaba acceder a un espacio que permanecía cortado y restringido por la policía.

Durante la intervención, una ciudadana pidió que el agente se dirigiera a ella en catalán. Según la grabación, el policía respondió recriminándole que mantenía una actitud «fascista y totalitaria».

Plataforma per la Llengua recuerda que el personal municipal debe dirigirse inicialmente a la ciudadanía en catalán y adaptarse a las preferencias lingüísticas de las personas atendidas.

La entidad también ha anunciado que trabaja para conseguir que se anule la multa impuesta a la ciudadana por una supuesta falta de respeto a los agentes durante el incidente.

Plataforma per la Llengua contabiliza 33 quejas contra la Guardia Urbana

La organización sostiene que lo ocurrido no constituye un caso aislado y señala a la Guardia Urbana como uno de los cuerpos policiales que acumula denuncias por presunta discriminación lingüística.

Según los datos facilitados por la entidad, entre 2021 y octubre de 2026 se recibieron 33 quejas relacionadas con la Guardia Urbana de Barcelona. En el mismo periodo, la Policía Nacional acumuló 141 y los Mossos d’Esquadra, 40.

Por su parte, fuentes municipales aseguran que el Ayuntamiento mantiene su compromiso con la protección de los derechos lingüísticos de la ciudadanía.

En este sentido, recuerdan que la Jefatura de la Guardia Urbana ha trasladado recientemente a sus efectivos que, con carácter general, la primera interacción verbal con la ciudadanía debe realizarse en catalán.