El Ayuntamiento de Barcelona planea transformar La Escocesa

Barcelona transforma La Escocesa en un hub social y cultural

El Ayuntamiento de Barcelona tiene previsto un cambio profundo en La Escocesa, la antigua fábrica de Poblenou fundada en 1852. El recinto, de propiedad municipal, había estado ocupado de forma intermitente hasta octubre de 2025, cuando la Guardia Urbana desalojó a unas cincuenta personas por motivos de seguridad.

Espacios de vivienda asistida y economía social

La transformación abarcará 11.528 m² y se enfocará en la creación de vivienda asistida y proyectos vinculados a la economía social. Según la teniente de alcaldía de Promoción Económica, Raquel Gil, aunque los proyectos sean diferentes, todos buscan reactivar el espacio con un enfoque social y sostenible. La inversión prevista será de cerca de 51,8 millones de euros, combinando recursos públicos y privados.

Primeras obras y la nave Klein

La nave Klein, con 1.391 m², será la primera en renovarse, destinada a entidades y cooperativas comprometidas con la transición ecológica y la transformación social, que gestionarán directamente el espacio. La licitación se realizará a principios de 2026, con inicio de obras en el cuarto trimestre, y un coste aproximado de 7,5 millones de euros. El proyecto sigue un modelo similar al de Can Batlló, Bloc4BCN.


Desalojo policial en marcha en la antigua fábrica de La Escocesa

Desalojo policial en marcha en la antigua fábrica de La Escocesa

 


Viviendas asistidas y servicios comunitarios

En las naves desalojadas en octubre, se prevé construir 60 viviendas asistidas, especialmente para personas con discapacidad, junto con equipamientos y servicios complementarios, como comedores. El Ayuntamiento busca convertir los espacios en un centro de inclusión y cohesión social, promoviendo la vivienda comunitaria, la formación artística y la inserción laboral, fomentando el enredamiento vecinal, especialmente entre colectivos vulnerables.

Incubadora de empresas tecnológico-alimentarias

La nave Shield se destinará a una incubadora de empresas del sector tecnológico-alimentario, diseñada como un espacio de colaboración en I+D donde participarán empresas, cocineros y científicos. También funcionará como centro de formación para apoyar proyectos innovadores.

La producción artística se mantiene

Dos espacios, Johnston y Foseco, seguirán funcionando como fábricas de creación artística, gestionadas por la Asociación de Ideas EMA. Con más de 2.200 m², acogen actualmente a más de 30 artistas, garantizando la continuidad de la actividad cultural dentro del recinto.