Día Mundial del Sida: miles de personas siguen sin saber que tienen VIH

Catalunya alerta: miles de personas viven con VIH sin saberlo en pleno Día Mundial del Sida

Coincidiendo con el Día Mundial del Sida, se han hecho públicos los últimos datos sobre la situación del VIH en Catalunya. Durante 2024 se registraron 487 nuevos diagnósticos, una cifra ligeramente superior a la del año anterior, y se calcula que más de 36.500 personas viven actualmente con la infección. De ellas, cerca de un 6% desconoce que es portadora, lo que mantiene la necesidad de reforzar el cribado y la prevención.

La edad media de diagnóstico continúa situada en los 39 años, y la transmisión sexual sigue siendo la vía predominante, especialmente entre hombres que mantienen relaciones con otros hombres. Aun así, Catalunya ha logrado superar los objetivos 90-90-90 de ONUSida, alcanzando un 94% de personas diagnosticadas, un 93% en tratamiento y un 96% con carga viral indetectable entre quienes reciben terapia.

Un paso más hacia una posible cura

En paralelo, un equipo del Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR) ha presentado un estudio que marca un avance significativo en la búsqueda de un tratamiento definitivo contra el VIH. La investigación ha permitido identificar los tejidos donde el virus permanece oculto, alojado en células infectadas latentes que no pueden ser eliminadas por los tratamientos actuales ni detectadas por el sistema inmunitario.

Según la investigadora Ana Gallego Cortés, estas células permanecen “silenciadas”, lo que dificulta cualquier intento de erradicación del virus. El proyecto ha logrado identificar moléculas capaces de reactivar estos reservorios y “despertar” las células dormidas, facilitando que los tratamientos actúen sobre ellas.

Localización de los reservorios latentes

El estudio, publicado en Nature, detalla que los principales reservorios del virus se encuentran en tres zonas del cuerpo: el tracto gastrointestinal, las amígdalas y el cérvix. La eficacia para activar estas células varía según el tejido. Mientras algunas moléculas resultan especialmente potentes en las amígdalas, otras funcionan mejor en el intestino.

La importancia de estos descubrimientos radica en que los reservorios del VIH representan hoy en día uno de los mayores impedimentos para alcanzar una cura definitiva. Entender cómo funcionan y cómo reactivarlos es un paso clave hacia tratamientos más eficaces.