Uber y Cabify acceden por primera vez a la zona de recogidas de la T1
Desde la mañana de este lunes, los vehículos de transporte con conductor (VTC) vinculados a Cabify y Uber han comenzado a operar en el área de recogidas de la Terminal T1 del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, tras un acuerdo cerrado entre las plataformas y la dirección del aeropuerto.
Reacción inmediata del sector del taxi
La mayoría de estos VTC no cuentan con licencia urbana, lo que ha generado tensión con los taxistas, que han respondido con pitadas cada vez que un vehículo accede a la zona habilitada.
Las protestas se habían pospuesto recientemente
El pasado 13 de junio, el sector del taxi decidió suspender temporalmente las movilizaciones que se iban a llevar a cabo entre semana en el aeropuerto. Esta decisión estuvo motivada por la asignación de un espacio exclusivo para los VTC en la terminal, lo cual ya había generado polémica.
Llamado al diálogo sin presión directa
Las asociaciones convocantes de las protestas, Élite Taxi, Anget y Friends Taxi, anunciaron en su momento que dejaban las movilizaciones en pausa “para dar un respiro a todas las partes y explorar soluciones reales sin presión directa”.
Además, en un comunicado, instaron a las plataformas de VTC a actuar con “responsabilidad” y solicitar a Aena una ubicación alternativa para evitar posibles disrupciones en el funcionamiento del aeropuerto.
La ubicación asignada agrava el conflicto
El espacio cedido a los VTC se encuentra justo delante del reservado para los taxis, lo cual ha sido interpretado por los taxistas como una provocación, debido al historial de conflictos entre ambos sectores.
El rechazo al acuerdo sigue vigente
A pesar del aplazamiento de las protestas, Élite Taxi ha reiterado su desacuerdo con el contrato firmado entre Aena y las plataformas, señalando que este debe ser “anulado y reformulado” para evitar un deterioro mayor de la convivencia en el aeropuerto.






























