Barcelona paraliza el desalojo del Ágora Juan Andrés Benítez y negocia la compra del solar
El Ayuntamiento de Barcelona ha conseguido suspender el desalojo del Ágora Juan Andrés Benítez, situado en el número 13 de la calle Aurora, en el barrio del Raval, previsto para el jueves 15 de octubre. La decisión llega después de que el consistorio presentara una oferta de compra del solar a la SAREB, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita resolver definitivamente la situación del espacio.
Ambas partes mantienen abiertas las negociaciones y comparten la voluntad de encontrar una solución. Sin embargo, todavía no se ha concretado qué uso quiere dar el Ayuntamiento al terreno ni quién asumirá su gestión en el futuro.
La movilización vecinal reivindica la continuidad del Ágora
La convocatoria de protesta prevista para este jueves para intentar frenar el desalojo se ha transformado en un acto de defensa del modelo de gestión comunitaria del Ágora.
Desde la asamblea del espacio consideran que la suspensión del lanzamiento representa «el triunfo de la movilización popular durante más de 10 años». Su portavoz, Iñaki García, ha explicado que la concentración también busca reivindicar la autogestión que los vecinos han mantenido durante este tiempo.
La movilización pone de manifiesto la importancia que las entidades y los residentes del barrio atribuyen a la continuidad del proyecto y a su capacidad para organizar las actividades del espacio de manera autónoma.
Un espacio comunitario vinculado a la memoria de Juan Andrés Benítez
El solar de la calle Aurora fue ocupado por un grupo de vecinos del Raval el 5 de octubre de 2014, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Juan Andrés Benítez, fallecido un año antes a consecuencia de un homicidio imprudente.
Desde entonces, el espacio, conocido como Ágora Juan Andrés Benítez, se ha mantenido como una iniciativa vecinal autogestionada. La propiedad ya había intentado recuperar el terreno anteriormente, en 2018, antes de que se anunciara el nuevo desalojo.
La suspensión de la actuación prevista para el 15 de octubre abre ahora una nueva etapa, condicionada por las negociaciones entre el Ayuntamiento y la SAREB. Mientras se busca un acuerdo sobre la compra, el futuro del solar y la continuidad de su modelo de gestión siguen pendientes de concretarse.




























