Barcelona refuerza su posicion como polo de inversión, crecimiento e innovación

Barcelona impulsa su atractivo inversor mientras vincula el crecimiento económico al acceso a la vivienda

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha defendido Barcelona como un entorno seguro para la inversión y la actividad empresarial, en el marco de la 2ª edición del Gran Encuentro Expansión Cataluña, centrado en el crecimiento sostenible de la región.

Durante su intervención, Collboni ha puesto en valor la evolución de la Barcelona Investment Office, una iniciativa de colaboración público-privada orientada a captar proyectos internacionales y fomentar la actividad económica.

En 2025, esta oficina gestionó 147 proyectos de inversión extranjera, que han supuesto aproximadamente 277 millones de euros movilizados y la creación de más de 1.600 puestos de trabajo. Entre las compañías que han mostrado interés o se han implantado en la ciudad figuran empresas como Revolut, Sanofi, Henkel o Trend Micro.

La tendencia se mantiene en el inicio de 2026, con una cartera de 85 nuevas iniciativas, lo que representa un incremento cercano al 20% respecto al mismo periodo del año anterior.

Un ecosistema favorable para empresas y pymes

El alcalde ha subrayado que Barcelona mantiene su atractivo como entorno competitivo para la inversión, destacando especialmente el papel de las pequeñas y medianas empresas. Según ha señalado, las pymes representan una parte fundamental del tejido productivo local y constituyen alrededor del 90% de la economía de la ciudad.

En este contexto, el compromiso institucional se orienta a reforzar un ecosistema que favorezca tanto la llegada de nuevas inversiones como la consolidación de las empresas ya establecidas.

El “derecho a quedarse” como eje del modelo de crecimiento

Collboni ha vinculado el desarrollo económico con la cohesión social a través del concepto del “derecho a quedarse”, una idea que pone el foco en la necesidad de garantizar que quienes viven y trabajan en la ciudad puedan desarrollar su proyecto de vida sin verse expulsados por las dinámicas del mercado.

Este enfoque plantea que el crecimiento urbano debe ir acompañado de condiciones que permitan mantener a la población residente, especialmente en lo relativo al acceso a la vivienda.

La vivienda como factor clave de competitividad

Uno de los aspectos destacados en su intervención ha sido la importancia de disponer de una oferta suficiente de vivienda. Más allá de su dimensión social, se considera un elemento estratégico para la competitividad de las grandes ciudades.

En este sentido, el equilibrio entre crecimiento económico, atracción de talento y acceso a la vivienda se presenta como un factor determinante para asegurar un desarrollo sostenible. Collboni ha defendido que el éxito de la ciudad debe ser compartido, evitando que el crecimiento implique desplazamientos forzados de residentes y jóvenes profesionales.