TMB deberá analizar cómo reducir las molestias acústicas y mejorar la convivencia entre pasajeros
La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha instado a Transports Metropolitans de Barcelona a poner en marcha un plan de acción para combatir las conductas ruidosas y los comportamientos incívicos en el transporte público.
La recomendación llega después de varias quejas recibidas por pasajeros que denuncian molestias provocadas por determinados sonidos tanto dentro de los vehículos como en espacios como andenes, pasillos y paradas de autobús.
La institución propone que TMB realice un análisis específico sobre el impacto de estas conductas y, a partir de los resultados, establezca medidas concretas para reducirlas.
Entre las situaciones denunciadas se encuentran el uso de teléfonos móviles sin auriculares para reproducir vídeos o música, las videollamadas a elevado volumen, la reproducción de notas de voz y otras acciones que generan molestias al resto de usuarios.
También se incluyen actuaciones musicales espontáneas o conversaciones a un volumen excesivo, situaciones que algunos pasajeros consideran cada vez más frecuentes.
Especial atención a personas con sensibilidad al ruido
La Sindicatura destaca que este tipo de molestias afectan especialmente a determinados colectivos, como personas con trastorno del espectro autista, discapacidad o hipersensibilidad auditiva.
Según las reclamaciones recibidas, la exposición continuada a estímulos sonoros intensos puede provocar episodios de ansiedad, estrés o sobrecarga sensorial en algunas personas.
Por este motivo, la defensoría recomienda que TMB avance hacia un modelo de transporte más accesible desde el punto de vista sensorial, incorporando criterios de accesibilidad cognitiva y reduciendo estímulos innecesarios.
Más usuarios y mayor presión sobre los espacios compartidos
La Sindicatura considera que esta problemática debe analizarse dentro de un contexto de aumento del uso del transporte público, con cifras de pasajeros que siguen creciendo y con una mayor concentración de personas compartiendo los mismos espacios.
La institución señala que el cambio en los hábitos de consumo digital ha transformado la forma en que algunos usuarios utilizan sus dispositivos durante los desplazamientos, generando nuevos conflictos de convivencia.
Referencias internacionales para abordar el problema
Aunque reconoce que TMB ya dispone de procedimientos y estrategias relacionadas con estas situaciones, la Sindicatura considera necesario reforzar la prevención y aplicar medidas más activas.
Como ejemplo, la institución recuerda iniciativas desarrolladas en otros sistemas de transporte, como el metro de Londres, donde una campaña basada en encuestas sobre el uso de auriculares consiguió concienciar a los usuarios sobre el impacto del ruido en los demás pasajeros.
La recomendación busca avanzar hacia un transporte público más cómodo e inclusivo, donde el derecho al descanso y la accesibilidad sensorial tengan mayor presencia en la convivencia diaria.






























