Los sindicatos reclaman medidas preventivas más eficaces ante el calor extremo en el trabajo
Las organizaciones sindicales CGT y CCOO reclaman cambios en la organización laboral y en los horarios de trabajo para hacer frente a los episodios de calor extremo. Ambas entidades consideran que los protocolos actuales de muchas empresas son insuficientes y no garantizan una protección adecuada para las personas trabajadoras expuestas a altas temperaturas.
Los sindicatos señalan que las medidas preventivas no deberían limitarse a situaciones en las que ya existen alertas meteorológicas, sino que deberían aplicarse de forma anticipada en todos aquellos puestos donde las condiciones ambientales puedan generar un riesgo para la salud.
Entre sus propuestas, plantean que se tengan en cuenta factores como la temperatura, la humedad y la intensidad física de la actividad para establecer criterios claros que permitan detener el trabajo cuando exista peligro para los empleados.
La secretaria de Salud Laboral de la CGT, Núria Losada, también reclama ampliar el uso de herramientas como las pulseras térmicas de aviso, unos dispositivos que pueden alertar sobre situaciones de riesgo relacionadas con el calor, para que estén disponibles en más sectores y empresas.
Comienza la tercera ola de calor, que se alargará, como mínimo, hasta el miércoles
El riesgo no depende únicamente de la temperatura exterior
Desde CCOO Catalunya advierten de que el impacto del calor en el organismo va más allá de la temperatura ambiental. La responsable de Salud Laboral del sindicato, Mònica Pérez, destaca que el principal problema es la acumulación de calor en el cuerpo, ya que puede provocar situaciones peligrosas incluso cuando la temperatura exterior no parece extrema.
Pérez considera que las evaluaciones de riesgo deben incorporar diferentes elementos al mismo tiempo, como las condiciones ambientales, el esfuerzo físico requerido, la ropa utilizada y las características personales de cada trabajador.
Según el sindicato, analizar únicamente los grados que marca el termómetro no permite valorar correctamente el riesgo real al que están sometidos muchos empleados.
Sectores con mayor exposición al calor
Aunque tradicionalmente la preocupación se ha centrado en actividades como la construcción y la agricultura, los sindicatos recuerdan que existen muchos otros sectores donde el calor puede convertirse en un problema laboral.
Entre ellos destacan los trabajos realizados al aire libre, como los de guías turísticos o personal de hostelería, además de los casales de verano, los monitores de ocio y determinados puestos vinculados al ámbito educativo.
También señalan como sectores sensibles las actividades logísticas, los muelles de carga, los servicios postales, la atención domiciliaria y aquellos trabajos que implican una elevada exigencia física o que se desarrollan en espacios cerrados o semicerrados con acumulación de calor.
Protocolos insuficientes y poco adaptados a cada puesto
Las organizaciones sindicales denuncian que todavía existen empresas que no cuentan con protocolos específicos ni han evaluado previamente cómo afecta el calor a cada puesto de trabajo.
En aquellos casos donde sí se han establecido medidas preventivas, CGT y CCOO consideran que muchos protocolos son demasiado generales y que, en numerosas ocasiones, dependen únicamente de la activación de alertas meteorológicas.
Los sindicatos defienden que la prevención debe realizarse antes de alcanzar situaciones extremas y adaptarse a las condiciones reales de cada actividad laboral.
El calor incrementa los accidentes laborales
Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), los accidentes laborales aumentan durante las olas de calor. El incremento alcanza el 17,4% en estos episodios, y los riesgos no se limitan únicamente a los golpes de calor.
El organismo también señala que uno de cada cuatro trabajadores en España asegura haber estado expuesto a calor extremo durante al menos la mitad de su jornada laboral.
Mònica Pérez explica que no existen estadísticas oficiales completas sobre la siniestralidad provocada directamente por el calor, ya que en muchas ocasiones actúa como un factor que agrava otros accidentes.
Como ejemplo, señala el caso de un trabajador de la construcción que puede sufrir un mareo por las altas temperaturas y acabar cayendo desde una altura considerable.
Más control para garantizar el cumplimiento de las medidas
Ante esta situación, CGT y CCOO coinciden en reclamar una mayor implicación de las administraciones públicas y de la Inspección de Trabajo para garantizar que las empresas cumplan con las medidas de prevención frente al calor.
Los sindicatos consideran necesario avanzar hacia una protección más efectiva que tenga en cuenta las condiciones reales de cada empleo y permita actuar antes de que las altas temperaturas provoquen daños en la salud de los trabajadores.





























