Cinco detenidos en un operativo contra narcopisos en el Besòs i el Maresme con armas y droga incautadas
Nuevo golpe contra el tráfico de drogas en Barcelona. Un operativo conjunto de la Guàrdia Urbana de Barcelona y los Mossos d’Esquadra se ha saldado con cinco personas detenidas tras tres entradas judiciales simultáneas en narcopisos ubicados en el distrito de Sant Martí, concretamente en el barrio de El Besòs i el Maresme.
Durante la operación, realizada a primera hora de la mañana de este miércoles, con la participación de unidades ARRO, los agentes han desmantelado un punto activo de distribución de drogas.
En los registros, la policía ha intervenido más de 20.000 euros en efectivo, diversas cantidades de droga —principalmente cocaína— preparadas para su venta, así como tres armas de fuego cortas.
Los detenidos, de distintas nacionalidades, están acusados de formar parte de una estructura organizada dedicada al tráfico de estupefacientes.
Pisos utilizados para consumo y distribución
Según la investigación, los inmuebles no solo funcionaban como puntos de venta, sino también como espacios donde se permitía el consumo de drogas, lo que generaba problemas de convivencia y un deterioro del entorno vecinal.
El hecho de que los tres narcopisos estuvieran situados en la misma calle refuerza la hipótesis de una actividad coordinada dentro del barrio.
La operación, liderada por la unidad de investigación de la Guardia Urbana, sigue abierta para determinar el grado de implicación de los detenidos y detectar posibles conexiones con otras personas o grupos.
Los narcopisos se expanden a nuevos barrios
Este caso confirma una tendencia detectada por las autoridades: la expansión de los narcopisos más allá del centro de la ciudad, llegando a distritos como Sant Martí.
Además, preocupa la aparición de armas de fuego en este tipo de entornos, un fenómeno poco habitual hasta ahora y que apunta a un aumento de la tensión entre grupos vinculados al tráfico de drogas.
Las fuerzas de seguridad advierten que este cambio puede implicar un mayor riesgo de violencia, en un contexto donde los implicados buscan proteger sus actividades ilícitas frente a posibles enfrentamientos o robos.
































