Una senyera gigante ondea en el Parlament como inicio de la Diada
La Diada Nacional de Catalunya arrancó este miércoles por la noche con un acto solemne en el Parlament, donde se izó una senyera de 54 metros (seis de altura y nueve de ancho) a 25 metros de altura.
El evento contó con la presencia del president de la Generalitat, Salvador Illa, el presidente del Parlament, Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, a quien se le cedió la custodia simbólica de la bandera.
Un acto inspirado en la tradición
La ceremonia recupera el formato instaurado en 2004 por el expresident Pasqual Maragall, cuando la izada de la bandera pasó a ser uno de los gestos centrales de la Diada. Inspirado en prácticas de países como Francia, este ritual se repetirá cada año al inicio de los actos institucionales.
Desde ahora, la senyera ondeará de manera permanente en el lateral del Palau del Parlament.
Música, himnos y solemnidad
El acto comenzó a las 18:50 horas con la Guardia de Honores de los Mossos d’Esquadra y la interpretación de la sardana Marxa Solemne por la Cobla Sant Jordi.
La bandera fue trasladada al exterior por tres miembros de la Guardia, en un desfile acompañado de música tradicional. Durante la izada, el Orfeó Català interpretó solemnemente El cant de la senyera, seguido del himno nacional Els Segadors.
La cantante Gemma Humet, junto al Orfeó, interpretó también El cant dels ocells. El acto concluyó con la lectura del poema Ara mateix, de Miquel Martí i Pol.
Autoridades y expresidentes presentes
Entre los asistentes estuvieron los expresidents Jordi Pujol, José Montilla, Artur Mas y Pere Aragonès, además de representantes de Junts, PSC y ERC.
El acto sirvió como antesala de la recepción institucional en el interior del Parlament, recuperando una tradición suspendida en 2008 por la crisis económica.
La historia de la bandera
Junto al mástil se ha colocado una inscripción en catalán y en braille, acompañada de un código QR que ofrece información en varios idiomas, entre ellos castellano, aranés, inglés, francés, alemán e italiano.
Las obras para instalar la estructura comenzaron en abril de 2025 y se prolongaron cuatro meses, tras hallarse restos arqueológicos de la Exposición Universal de 1888, como muros, pavimentos y una moneda de plata de los siglos XVII-XVIII. Todos los hallazgos fueron documentados y trasladados al Museo de Historia de Barcelona.































