Plan de choque en Sant Antoni para mejorar la convivencia en el barrio

Sant Antoni refuerza la convivencia y el comercio local frente al impacto turístico

El barrio de Sant Antoni, en el distrito del Eixample, está impulsando nuevas medidas de gestión urbana para mejorar la convivencia entre vecinos y visitantes, así como para fortalecer el tejido comercial y garantizar el cumplimiento de la normativa en un contexto de creciente presión turística.

Control e inspección del comercio en Sant Antoni

Desde el mes de mayo, el Ayuntamiento ha intensificado una campaña de inspección a comercios de la zona, en coordinación con gremios y asociaciones vecinales. Esta iniciativa busca asegurar que todos los negocios:

  • Cumplen con las licencias de actividad.
  • Respetan las normativas de ocupación del espacio público.
  • Mantienen condiciones óptimas en sus instalaciones y fachada.

Durante esta campaña, se han inspeccionado distintos tipos de locales:

  • Hornos de pan con degustación: actualmente en revisión 6 establecimientos por posibles irregularidades.
  • Autoservicios: 3 de ellos ya han derivado en expedientes de disciplina por desarrollar actividades no ajustadas a su licencia.
  • Grow shops y tiendas de souvenirs: también bajo revisión, algunos con infracciones relacionadas con paisaje urbano y uso del espacio exterior.

Estas actuaciones se suman a otras revisiones llevadas a cabo en comercios del distrito para mantener el equilibrio entre la actividad económica y el bienestar vecinal.

Apoyo económico a los negocios de proximidad

Con el objetivo de impulsar la diversidad comercial y combatir el monocultivo turístico, el consistorio ha lanzado una nueva edición del programa de subvenciones “Impulsamos lo que haces”, con modalidades específicas para barrios como Sant Antoni:

  • Hasta 8.000 € para mejorar la competitividad de comercios de menos de 200 m².
  • Hasta 22.000 € para fomentar la apertura de nuevas actividades económicas de proximidad en locales a pie de calle.

Estas ayudas buscan dinamizar el comercio local, generar empleo de calidad y conservar la identidad de barrio frente a la homogeneización derivada del turismo masivo.

Más civismo, más espacio público para el vecindario

En línea con el compromiso del Eixample con la convivencia ciudadana, se han reforzado las acciones cívicas y de sensibilización en Sant Antoni, que incluyen:

  • La presencia de agentes cívicos, encargados de informar y mediar en el uso correcto del espacio público.

  • Campañas informativas dirigidas tanto a residentes como a visitantes, que recuerdan las normas básicas de convivencia y el respeto por los espacios compartidos.

Además, se están aplicando ajustes en movilidad peatonal y control del tráfico, priorizando el uso del espacio para la vida comunitaria y el paseo.

Una estrategia compartida en el Eixample

Estas actuaciones forman parte del Plan de Acción del Espacio de Gran Afluencia (EGA) que el Ayuntamiento está implementando en diferentes barrios del Eixample con fuerte afluencia turística.

Si bien algunas de las medidas más visibles han comenzado en el entorno de la Sagrada Família, como la instalación de papeleras autocompactantes, la campaña “Everyone is welcome. Be respectful and you’ll be respected” o la transformación del tramo de la calle Marina en una nueva gran plaza pública, el enfoque general del plan está siendo replicado y adaptado a otros barrios como Sant Antoni, con un trabajo coordinado entre administración, entidades locales y vecinos.

37 medidas en marcha con impacto en todo el distrito

El Plan de Acción 2024-2027 incluye 37 medidas específicas destinadas a:

  • Descongestionar el espacio público.
  • Reducir el impacto de los flujos turísticos.
  • Reforzar el comercio local y de proximidad.
  • Recuperar espacios para el uso comunitario.

A día de hoy, el 65 % de estas medidas ya están activas o en desarrollo, y se sigue un modelo de gobernanza compartida con entidades vecinales, que permite ajustar las acciones según las necesidades de cada barrio.