Suspendidos los tres desalojos de Vallcarca

Manifestación para evitar el desahucio en Vallcarca

Cerca de 500 personas, según la organización, se han congregado esta mañana frente a los números 83 y 87 bis de la Avenida Vallcarca para impedir el desalojo previsto este miércoles de dos bloques de pisos y una nave en la calle Farigola.

La causa detrás de esta orden es el plan del Ayuntamiento para derribar estos tres edificios municipales y llevar a cabo el proyecto urbanístico conocido como la Rambla Verda, una iniciativa que data de 2002 y que ha sido retomada durante el actual mandato por Collboni.

Situación de los residentes afectados

En total, estas tres propiedades albergan a 40 personas, de las cuales 13 son menores, que cuentan con pocas alternativas habitacionales y que llevan viviendo en estas viviendas desde hace siete años.

Éxito en la resistencia y mensaje de los vecinos

Tras dos horas y media de protesta, Iru Moner, vecino del número 83, salió a la ventana para anunciar que el desahucio había sido detenido. «Esto no marca el final, sino el comienzo de un conflicto urbano: Vallcarca se convierte en la barricada contra la gentrificación que amenaza Barcelona», declaró mientras se veía salir humo verde del edificio, la señal que indicaba que la orden había sido paralizada, tal como se comunicó a los manifestantes al inicio del acto.

Críticas al Ayuntamiento y la gestión de la vivienda social

Moner señaló que «el consistorio quiere trasladar un problema estructural como la vivienda a los servicios sociales, pero los trabajadores aseguran que no pueden asumir esta carga». Añadió, con el respaldo de los aplausos, que «existen 700 familias en lista de espera para acceder a una vivienda social de emergencia, y el PSC ha colapsado la ciudad», enfatizando la gravedad de la situación.