Barcelona presenta su estrategia del Plan Calor para una década

Barcelona activa el Plan Calor para combatir los efectos del cambio climático

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha el Plan Calor, una nueva hoja de ruta dentro del Plan Clima, que proyecta una ciudad más resiliente de cara al año 2035. Esta iniciativa, construida con la participación de entidades sociales, ciudadanía y diferentes áreas municipales, define las acciones a seguir para adaptarse al aumento de temperaturas y a los episodios de calor extremo que cada vez son más frecuentes.

El enfoque del plan se centra en la salud y el bienestar de las personas, especialmente en los colectivos más expuestos, y se basa en principios de sostenibilidad, justicia climática y resiliencia urbana.


Llega la primera ola de calor de 2025 a Catalunya

Llega la primera ola de calor de 2025 a Catalunya

 


El calor extremo, una amenaza real y creciente

Barcelona ya ha superado el umbral de 1,5 °C de aumento respecto a la era preindustrial, y las previsiones indican que este incremento seguirá en ascenso. No solo se prevén olas de calor, sino también periodos prolongados de temperaturas elevadas.

Un informe de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) sobre el impacto del calor en 2024 señala un aumento del riesgo de mortalidad, con unas 240 muertes atribuibles al calor. También destaca que el calor puede agravar enfermedades crónicas como las cardiovasculares y respiratorias.

Siete objetivos clave para una ciudad más preparada

El Plan Calor establece casi 50 acciones específicas para alcanzar siete grandes metas:

  1. Reforzar la resiliencia del espacio público y de las infraestructuras.

  2. Reducir el efecto isla de calor.

  3. Mejorar el confort térmico en los edificios.

  4. Proteger a los colectivos más vulnerables.

  5. Optimizar los protocolos de emergencia y la coordinación municipal.

  6. Impulsar la cultura del calor mediante comunicación y formación.

  7. Fomentar el conocimiento, la innovación y la gestión adaptativa.

Medidas ya en marcha y otras que se consolidan

En los últimos años, Barcelona ha comenzado a sentar las bases para hacer frente al calor:

  • 200 estructuras de sombra nuevas en el espacio público.
  • Juegos de agua para niños, duplicados este verano.
  • 400 refugios climáticos activos.
  • Climatización de 170 escuelas públicas hasta 2029.
  • Instalación de pavimentos térmicamente eficientes y sistemas urbanos de drenaje sostenible.

El Plan Calor propone ampliar y fortalecer estas medidas, abriendo nuevas líneas de acción que permitan proteger la salud pública a largo plazo.

Un simulacro para preparar a la ciudad ante un escenario extremo

Una de las acciones más innovadoras será la simulación de una Barcelona a 50 °C, que se prevé realizar en dos años. El objetivo es analizar la capacidad de respuesta de la ciudad ante una situación extrema y detectar puntos críticos en infraestructuras, servicios y comunicación.

Este simulacro contará con la participación de servicios municipales, centros educativos, residencias, empresas y ciudadanía, en un ejercicio colectivo de anticipación y preparación.

Participación ciudadana y presupuesto comprometido

El plan ha sido diseñado con una fuerte implicación ciudadana: cerca de 200 personas y entidades han colaborado mediante sesiones presenciales, virtuales y propuestas online. El 76 % de las sugerencias se han incorporado al plan final.

Para su implementación, el Plan Calor cuenta con un presupuesto inicial de 111,6 millones de euros y se extenderá hasta 2035. Está previsto que se revise cada cinco años, con un seguimiento basado en indicadores como el confort térmico, la cobertura verde y los impactos en la salud.

Consulta el plan completo

El Plan Calor se presenta como medida de gobierno este viernes en el Plenario Municipal. El documento completo está disponible en la web del Plan Clima.