Barcelona refuerza el control sobre los pisos turísticos con una nueva herramienta digital
A partir del 1 de julio, Barcelona se integrará en la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos (FUDA), una herramienta diseñada para centralizar los datos sobre alquileres de corta duración y turísticos. El objetivo es mejorar la transparencia, crear un registro único y fiable y detectar más fácilmente los usos ilegales, facilitando la retirada de anuncios sin autorización.
Según la nueva normativa, todas las viviendas destinadas al alquiler turístico o temporal deberán inscribirse en un registro oficial. Este listado incluirá:
- La ubicación exacta del inmueble
- El enlace del anuncio
- Y datos estadísticos sobre su actividad
Las plataformas que publiquen estos anuncios deberán:
- Enviar esta información cada mes
- Comprobar previamente el número de registro
- Y retirar en un máximo de 48 horas cualquier anuncio con licencia no válida o cancelada
Este nuevo sistema, regulado por el Real Decreto 1312/2024 y promovido por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, pretende mejorar la coordinación entre administraciones y aliviar la presión sobre el mercado del alquiler residencial.
Fin progresivo de los pisos turísticos con licencia en Barcelona
El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado que dejará de renovar y conceder licencias de alquiler turístico a las más de 10.000 viviendas actualmente activas en este sector. A partir de 2028, estos pisos deberán volver a formar parte del mercado de vivienda habitual.
Esta decisión forma parte de una estrategia para detener el crecimiento descontrolado del alojamiento turístico, garantizando un modelo de alquiler más justo y regulado, que priorice el derecho a la vivienda frente a la especulación inmobiliaria.
La adhesión a la FUDA servirá como herramienta clave para hacer cumplir esta política y asegurar que las plataformas y propietarios respeten las nuevas obligaciones legales.





























