Ciutat Vella inicia la tramitación para aprobar el nuevo plan de usos del distrito

Ciutat Vella regula sus actividades económicas con un nuevo plan de usos

El distrito de Ciutat Vella inicia este mes de junio la tramitación del nuevo Plan especial urbanístico de ordenación de actividades de pública concurrencia, que sustituirá los dos planes actuales (uno para el distrito y otro específico para la Rambla) por una única regulación. Este nuevo plan recoge criterios más amplios para proteger la habitabilidad del barrio, ordenar el tejido comercial y garantizar la convivencia ciudadana.

El texto llegará a la Comisión de Gobierno antes de finalizar el mes y plantea dos ejes estratégicos diferenciados: la Rambla, que se reforzará como eje cultural tras su reforma urbanística, y la Via Laietana, donde se quiere potenciar la diversidad de usos comerciales y corporativos.

Contra el monocultivo comercial

El nuevo plan busca combatir el monocultivo comercial y las externalidades tanto diurnas como nocturnas de ciertos negocios, como las tiendas de souvenirs, growshops o establecimientos con productos de baja calidad. Se priorizarán las actividades culturales, económicas de mayor valor añadido y vinculadas al tejido vecinal, enriqueciendo así el modelo comercial del distrito.

Un distrito activo, con más de 3.100 actividades

Ciutat Vella cuenta con 3.102 actividades económicas censadas, de las cuales:

  • 1.357 (43,7%) son de restauración
  • 720, de comercio alimentario
  • 498, vinculadas a turismo y comercio no alimentario

Por barrios, el Raval concentra 1.104 actividades y el Gòtic, 856. El nuevo plan regulará todo el distrito, excepto los mercados municipales y el Puerto, que mantienen normativas específicas.

Nuevos criterios de regulación

El plan abandona el criterio horario y clasifica las actividades en 13 grupos, según su afectación a la convivencia (ruido, limpieza, ocupación del espacio público…). Algunos de los criterios son:

  • Área de densidad limitada: impide la acumulación excesiva de un tipo de actividad.
  • Ancho del vial: adapta la regulación a la morfología urbana de las calles.
  • Dimensión mínima o máxima: evita monopolios y concentraciones de gran escala.

En total, se regulan cerca de 180 epígrafes recogidos en la OMAIIA (Ordenanza Municipal de Actividades).

La cultura, protagonista del nuevo modelo

Las únicas actividades admitidas sin restricciones son las culturales, como:

  • Galerías de arte, librerías, museos, archivos
  • Centros de creación artística, teatros, cines y ferias de muestras

En cambio, quedarán prohibidas las actividades catalogadas como especiales, como nuevos bingos, casinos, salones de juegos, bares con servicios sexuales y espectáculos eróticos. Las actividades culturales con ambientación musical requerirán condiciones especiales para su autorización.

Control sobre souvenirs y asociaciones cannábicas

La venta de souvenirs ya está prohibida como actividad principal, y se añadirá una cláusula para evitar que nuevos comercios destinen más de un 20% de su superficie a productos vinculados a actividades no admitidas.

Asimismo, se restringirá la apertura de asociaciones cannábicas, que suelen camuflarse bajo la figura de clubs privados, limitando el comercio no cotidiano y las actividades asociativas con condiciones.

Protección de los establecimientos emblemáticos

El plan también incorpora medidas para garantizar la viabilidad de la restauración emblemática, permitiendo que estos negocios puedan actualizarse y mejorar sin tener que solicitar nuevas licencias, algo que hasta ahora complicaba su continuidad.

Próximos pasos y calendario

El plan será aprobado inicialmente en junio de 2025, con la intención de llegar a una aprobación definitiva a finales de 2025 o inicios de 2026, tras el período de exposición pública durante el verano.

Hasta entonces, seguirán vigentes las suspensiones temporales ya aprobadas en julio de 2024, que afectan a:

  • Nuevos salones de manicura/pedicura
  • Comercios de productos cannábicos
  • Tiendas de carcasas para móviles

En la Rambla, se mantiene la suspensión para nuevas actividades, excepto las culturales, que ya pueden solicitar autorización. Esto incluye desde salas de conciertos, galerías de arte y teatros, hasta actividades de museos, archivos, librerías o centros de difusión cultural.

Hacia una nueva Ciutat Vella

Desde que en 1992 Ciutat Vella fue pionera en tener un plan de usos, el distrito ha regulado su actividad económica con el objetivo de equilibrar convivencia y desarrollo económico. Este será el séptimo plan de usos, una herramienta actualizada y más eficaz, fruto de la colaboración entre áreas técnicas y sociales del distrito, asociaciones vecinales y sectores económicos.

El objetivo: una Ciutat Vella más viva, más diversa y más equilibrada, con un modelo comercial al servicio del vecindario y respetuoso con el patrimonio cultural y social del distrito.