Avances en las obras de la L8 de FGC entre plaza Espanya y Gràcia
Las obras de ampliación de la línea L8 de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), que conectarán plaza Espanya con Gràcia, entran en una nueva fase con importantes novedades. El próximo hito será la puesta en marcha de la tuneladora, encargada de perforar el subsuelo para facilitar el paso de los trenes por el centro de Barcelona.
Preparación del acceso para la tuneladora
Antes de que la tuneladora pueda activarse, es necesario habilitar el punto de entrada desde donde comenzará a excavar. Este se ubicará junto a plaza Espanya, en la Gran Via de les Corts Catalanes, donde se construirá una nave industrial de 15 metros de altura —equivalente a cuatro plantas— con el objetivo de reducir el ruido generado por las obras.
Según fuentes del Departament de Territori, la estructura se extenderá desde la calle Llançà hasta Vilamarí. Inicialmente ocupará una porción menor, pero se irá ampliando progresivamente hasta finales de año. La nave estará completamente operativa en 2026, coincidiendo con el inicio de los trabajos de la tuneladora previsto para el primer trimestre de ese año.
Una obra estratégica para la movilidad de la ciudad
Este proyecto, valorado en más de 400 millones de euros, contempla extender la L8 hasta estaciones clave como Hospital Clínic, Francesc Macià y Gràcia. La intención es completar la conexión entre las líneas Barcelona-Vallès y Llobregat-Anoia para el año 2030. Se estima que la nueva infraestructura beneficiará a 19 millones de usuarios anuales, consolidándose como la principal actuación del Govern en movilidad para los próximos años.
Impacto acústico y medidas de contención
Aunque no se eliminarán carriles de tráfico, las obras sí implicarán un incremento del ruido en la zona de la Gran Via, especialmente en los alrededores del pozo que se construirá para introducir la tuneladora. Algunos de estos trabajos se llevarán a cabo durante la noche, por lo que la nave industrial actuará como barrera acústica tanto para el pozo como para la zona logística asociada.
Entre las inquietudes que han expresado los vecinos, destaca el impacto visual de la nave industrial, que con sus 15 metros de altura estará muy próxima a las viviendas situadas en la Gran Via y la calle Llançà.
Inspecciones técnicas en edificios cercanos
Durante la tarde del miércoles, la Generalitat se reunió con los vecinos de la Antigua Izquierda del Eixample para informarles sobre las inspecciones técnicas que se llevarán a cabo en 1.245 viviendas ubicadas entre plaza Espanya y el cruce de Diputació con Comte Borrell. El objetivo es detectar posibles fisuras estructurales antes de iniciar las obras del túnel. Los propietarios recibirán un informe detallado con los resultados, como medida para evitar futuros conflictos o reclamaciones.
Progresos paralelos en Comte d’Urgell
Estos avances se suman a otras intervenciones urbanas ya en marcha, como las que afectan la circulación en la calle Comte d’Urgell y en la avenida Diagonal, cerca de Francesc Macià. En esa zona, el tráfico se ha visto interrumpido en dos tramos durante un período estimado de un año, alcanzando ahora el ecuador de dicho plazo. La ampliación de la L8 forma parte de una de las transformaciones urbanas más ambiciosas de Barcelona, en paralelo a proyectos como las líneas L9 y L10 del metro.































