Monumento al Llibre Saltamartí

Monumento al Llibre Saltamartí

El gremio de libreros del vell que año tras año celebra la Feria del Libro en el paseo de Gracia, encargó en 1994 a Joan Brossa hacer un Homenaje al libro allí donde se celebra esta feria, en el cruce del paseo de Gracia con la Gran Via de les Corts Catalanes.

Brossa propuso un saltamontes como símbolo: aunque el libro pueda pasar por momentos de crisis, tal como el saltamontes nadie podrá nunca hacerlo caer definitivamente en el suelo.

Monumento al Llibre SaltamartíEl símil era claro: si nadie puede hacer caer al suelo un saltamontes, nunca tampoco caerá por tierra el libro.

Con la colaboración de un amigo suyo, el diseñador Plan Narbona, llevó a cabo una especie de escultura móvil que se puede hacer girar de un lado y del otro sólo con el impulso de la mano, pero nunca llega a caer. Posteriormente, sin embargo, fue fijado al pedestal y ahora es una pieza inamovible que ha dejado de ser aquel saltamontes que Joan Brossa había imaginado».

Monumento al Llibre Saltamartí