Hacienda retrasa VeriFactu hasta 2028 para coordinarlo con la factura electrónica
La entrada en funcionamiento obligatoria del sistema VeriFactu volverá a retrasarse. La Agencia Tributaria estatal ha fijado ahora el 6 de octubre de 2028 como nueva fecha para su implantación, con el objetivo de hacer coincidir este cambio con la puesta en marcha de la facturación electrónica obligatoria.
El Ministerio de Hacienda ha comunicado la modificación este lunes y justifica el nuevo calendario por la voluntad de conseguir una mayor coordinación entre ambas obligaciones. El Gobierno español ya había pospuesto anteriormente la aplicación de VeriFactu hasta 2027.
El sistema está diseñado para homogeneizar los registros de facturación y reforzar la lucha contra el fraude fiscal, mediante nuevos requisitos para los sistemas informáticos utilizados por empresas y profesionales.
La aplicación estaba fijada inicialmente para 2027
Antes del nuevo aplazamiento, VeriFactu debía comenzar a aplicarse de manera obligatoria el 1 de enero de 2027 para las empresas sujetas al impuesto sobre sociedades. Para el resto de contribuyentes obligados, la fecha prevista era el 1 de julio de ese mismo año.
Con el cambio anunciado por Hacienda, estos plazos quedan desplazados hasta 2028. El Ministerio considera que esta modificación permitirá avanzar hacia una mayor coordinación normativa y técnica entre VeriFactu y la factura electrónica.
La intención es que los dos procesos de transformación digital puedan desarrollarse de forma más coordinada y evitar que empresas y profesionales tengan que afrontar adaptaciones tecnológicas independientes en periodos muy próximos.
Hacienda prepara cambios vinculados a la normativa europea
El Ministerio también ha señalado que la armonización de los calendarios será acompañada posteriormente por una revisión de determinados aspectos técnicos de la normativa actualmente vigente.
Esta modificación tendrá en cuenta los futuros requerimientos derivados de ViDA, la normativa europea relacionada con la digitalización y modernización del sistema del IVA.
De esta manera, el Ejecutivo pretende adaptar progresivamente el marco español a las nuevas exigencias europeas y conseguir una mayor coherencia entre las diferentes obligaciones de facturación que deberán asumir empresas y profesionales.
Las organizaciones empresariales valoran positivamente el aplazamiento
El retraso de VeriFactu había sido reclamado de manera reiterada por diferentes organizaciones empresariales. CECOT considera que el nuevo calendario aporta mayor seguridad jurídica y facilita que las empresas puedan preparar con más tiempo los cambios tecnológicos y organizativos necesarios.
La patronal también destaca que la modificación permitirá coordinar VeriFactu con la factura electrónica obligatoria para empresas y profesionales con un volumen de negocio superior a ocho millones de euros. Desde CECOT consideran que esta decisión resulta positiva tanto desde una perspectiva normativa como operativa.
Por su parte, Pimec también ha recibido favorablemente el anuncio de Hacienda. La organización de las pequeñas y medianas empresas considera que la coordinación de ambos procesos puede evitar duplicidades, ineficiencias y nuevas adaptaciones tecnológicas sucesivas.
Pimec ha advertido, no obstante, de que el aplazamiento no debería suponer un freno al proceso de digitalización empresarial. La patronal ha puesto en valor, además, el esfuerzo realizado por aquellas empresas que ya han invertido para adaptarse a los nuevos requisitos.
Los autónomos también respaldan el nuevo calendario
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) se ha sumado a las valoraciones positivas. Su presidente, Lorenzo Amor, ha dado la bienvenida al retraso y ha defendido la necesidad de evitar que los trabajadores por cuenta propia tengan que afrontar cambios tecnológicos consecutivos en un periodo reducido.
Desde ATA consideran poco razonable que VeriFactu entrase en funcionamiento y, apenas un año después, tuviera que implantarse otro sistema de facturación electrónica. El nuevo calendario permitirá, por tanto, disponer de más margen para preparar ambas obligaciones y afrontar la transición digital con mayor planificación.
























