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Falsificaban recetas médicas para conseguir ansiolíticos en farmacias y revenderlos

Agentes de la Policía de la Generalitat – Mossos de la comisaría de Nou Barris detuvieron el 24 de noviembre en Barcelona tres hombres, dos menores de edad y un mayor de 20 años, de nacionalidades ecuatoriana, rumana y boliviana, como presuntos autores de un delito de falsificación de documento público.

Los arrestados falsificaban recetas médicas para conseguir ansiolíticos y revenderlos. Se da el caso de que este tipo de medicamentos se introducen en el mercado negro donde multiplican considerablemente su valor para utilizarlos mezclados con droga o bebidas gaseosas.

Durante las últimas semanas, y fruto de la constante interlocución desde la comisaría de Nou Barris con los farmacéuticos del distrito, los policías tuvieron conocimiento de un aumento de recetas falsificadas en diferentes farmacias de la zona.

A raíz de estas informaciones se estableció un operativo durante varios días para localizar y detener a los presuntos autores.

El 24 de noviembre alrededor de las 18:00 horas mossos de paisano recibieron el aviso por parte de un trabajador de una farmacia del distrito de un comportamiento sospechoso de un joven que acababa de comprar una caja de ansiolíticos.

Gracias a la cuidadosa descripción, los mossos investigaron por el barrio y localizaron este joven acompañado de dos más, mientras intercambiaban un papel y una caja.

En identificarlos, los policías realizaron un registro donde decomisaron dieciocho recetas presuntamente falsificadas que se encontraban entre libros escolares y dos cajas de ansiolíticos.

Cada uno tenía roles diferenciados: un guardaba las recetas, el otro hacía tareas de vigilancia y el último entraba en los establecimientos para adquirir los medicamentos.

A partir de este momento los agentes realizaron comprobaciones para corroborar que quien firmaba las recetas intervenidas no constaba como colegiado con el número que aparecía o que no trabajaba en el centro médico desde donde las emitía.

Se aconseja a los farmacéuticos que sospechen de todas aquellas recetas no electrónicas, y que antes de facilitar cualquier medicamento pregunten al comprador sus datos personales, para contrastarlas, ya que la mayoría de veces van a nombre de otras personas.

Los detenidos menores de edad quedaron en libertad a instancias de Fiscalía de Menores y el mayor de edad pasó a disposición judicial decretando su juez libertad con cargos.

Falsificaban recetas médicas para conseguir ansiolíticos en farmacias y revenderlos