Barcelona probará semáforos con inteligencia artificial en 2027

Barcelona probará la inteligencia artificial en los semáforos para mejorar el tráfico durante 2027

Barcelona comenzará a probar nuevas tecnologías de inteligencia artificial para gestionar los semáforos y adaptar su funcionamiento a la movilidad real de la ciudad. El proyecto contempla dos pruebas piloto desarrolladas por las empresas Kapsch y Acisa, que recibirán 100.000 euros cada una para implementar sus soluciones durante un periodo mínimo de cuatro meses.

Las iniciativas forman parte del último reto del Barcelona Innova Lab Mobility (BILM), una plataforma impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona y Fira de Barcelona, con la participación de la Fundación Mobile World Capital, para promover soluciones tecnológicas aplicadas a la movilidad urbana.

Los proyectos seleccionados permitirán experimentar con sistemas capaces de modificar los ciclos semafóricos en función de las condiciones del tráfico, anticipar situaciones de congestión y coordinar diferentes intersecciones. La previsión es que las pruebas se desarrollen en zonas concretas de Barcelona durante 2027.

Dos proyectos de inteligencia artificial para adaptar los semáforos al tráfico

El último reto del BILM ha recibido 26 propuestas de empresas y entidades de hasta 14 países, de las cuales 19 procedían del ámbito internacional. Finalmente, el Ayuntamiento ha seleccionado dos soluciones que abordan la gestión semafórica desde perspectivas diferentes: una centrada en la toma de decisiones en tiempo real y otra basada en la predicción y coordinación de corredores urbanos.

El objetivo es avanzar hacia un modelo de regulación del tráfico que pueda adaptarse continuamente a las condiciones reales de movilidad y que esté alineado con los objetivos de sostenibilidad de Barcelona.

Las pruebas se realizarán en corredores o zonas con varias intersecciones. Para ello, las empresas ganadoras deberán adaptar parte de la infraestructura existente e instalar los sensores necesarios para recopilar información sobre la circulación.

El proyecto se desarrollará en colaboración con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y representa un primer paso para incorporar la inteligencia artificial a la estrategia municipal de gestión y regulación semafórica.

Los pilotos funcionarán como una primera fase experimental, denominada fase 0, que permitirá evaluar las tecnologías, conocer sus resultados y extraer conclusiones antes de plantear una implantación más amplia en la ciudad.

Matcab: semáforos que toman decisiones en tiempo real

La primera propuesta seleccionada es Matcab, de la empresa Kapsch, que plantea utilizar inteligencia artificial para ajustar los tiempos de los semáforos según la demanda de cada intersección.

A diferencia de los sistemas tradicionales, que funcionan mediante ciclos y tiempos previamente establecidos, esta tecnología analizará continuamente lo que sucede en cada cruce para adaptar su funcionamiento a las necesidades de la circulación.

El sistema utilizará aprendizaje por refuerzo, una técnica de inteligencia artificial que permite mejorar las decisiones a partir de simulaciones y experiencias sucesivas. Cada intersección contará con un agente capaz de tomar decisiones adaptadas a su situación, aunque todos los cruces estarán coordinados para evitar que la congestión simplemente se traslade de una zona a otra.

Otra de las posibilidades de Matcab será configurar diferentes objetivos de regulación y activarlos según las necesidades de movilidad. Entre ellos figuran la prioridad para los peatones, la preferencia para el transporte público y los modos de emergencia para facilitar el paso de ambulancias y bomberos.

La propuesta también contempla su integración con la infraestructura semafórica existente, con el propósito de facilitar su implantación.

El presupuesto total de Matcab asciende a 358.185 euros, de los que el Ayuntamiento de Barcelona aportará 100.000 euros para financiar la prueba piloto.

Mobia: un gemelo digital para anticipar la evolución del tráfico

La segunda solución ganadora es Mobia, desarrollada por Acisa, que propone crear una representación digital de la red viaria para predecir cómo evolucionará la movilidad y coordinar el funcionamiento de los semáforos de todo un corredor urbano.

Este modelo, conocido como gemelo digital, recibirá información en tiempo real procedente de sensores y de sistemas de comunicación entre vehículos e infraestructuras, conocidos como tecnología V2X. Los datos se integrarán en una plataforma central que permitirá anticipar posibles cambios en la circulación.

A partir de esta información, el sistema podrá modificar los ciclos semafóricos mediante una inteligencia artificial multiagente, de forma que las distintas intersecciones actúen coordinadamente y respondan a objetivos comunes.

Entre las prioridades que podrán configurarse se encuentran la protección de los peatones, la mejora de la circulación del transporte público y la reducción de emisiones contaminantes.

Una de las características de Mobia es que requiere una intervención mínima sobre la infraestructura actual y mantiene el sistema de regulación existente como referencia para evaluar los resultados.

El proyecto combina así gemelos digitales, inteligencia artificial predictiva y coordinación semafórica, con un planteamiento experimental que podría ampliarse progresivamente a otras zonas.

Su presupuesto total es de 177.865 euros, de los cuales el Ayuntamiento financiará 100.000 euros para desarrollar el piloto.

La ATM y TMB se incorporan al Barcelona Innova Lab Mobility

El anuncio de los proyectos ganadores se realizó durante una sesión monográfica del BILM celebrada en Tomorrow Mobility, en el marco del Smart City Expo World Congress.

La jornada también sirvió para formalizar la incorporación de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) como nuevos socios del laboratorio.

Hasta ahora, la iniciativa estaba impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona, a través del área de Movilidad y la Fundación Barcelona Innova, y Fira de Barcelona, con la participación de la Fundación Mobile World Capital Barcelona.

La entrada de TMB y ATM amplía la colaboración entre administraciones y operadores de transporte, y permitirá identificar con mayor precisión las necesidades reales de movilidad de Barcelona y su área metropolitana.

El objetivo es facilitar que empresas y entidades tecnológicas desarrollen soluciones aplicables a los retos cotidianos del transporte, acelerar la incorporación de nuevas herramientas y avanzar hacia una movilidad más eficiente, conectada, sostenible y segura.

TMB ya ha colaborado en otros proyectos de innovación

La incorporación de TMB consolida una colaboración que ya había dado resultados en anteriores retos del BILM relacionados con la mejora del servicio de autobús.

Entre las experiencias piloto desarrolladas figuran el uso de cámaras con inteligencia artificial para detectar ocupaciones indebidas del carril bus y la instalación de tecnología en las marquesinas para recopilar información que permita mejorar el funcionamiento del servicio.

Algunas de estas soluciones están siendo estudiadas para ampliar su aplicación.

La ATM aportará una visión metropolitana del transporte

Por su parte, la incorporación de la ATM permitirá integrar una perspectiva global de la movilidad y de la gestión del transporte público en el área de Barcelona.

La Autoridad del Transporte Metropolitano es un consorcio público en el que participan las administraciones responsables del transporte en este ámbito territorial: la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona, además de la Asociación de Municipios por la Movilidad y el Transporte Urbano.

Su participación permitirá que los futuros proyectos de innovación tengan en cuenta las necesidades de movilidad más allá de los límites de la ciudad.

El próximo reto del BILM estará centrado en los vehículos conectados

El Barcelona Innova Lab Mobility también ha presentado su próximo desafío tecnológico: Barcelona Connected Mobility, una convocatoria destinada a identificar y probar soluciones basadas en tecnologías de vehículos conectados (V2X).

El objetivo es impulsar sistemas que permitan la comunicación en tiempo real entre vehículos, infraestructuras urbanas y centros municipales de gestión de la movilidad.

El nuevo reto se centrará en diferentes ámbitos estratégicos:

  • Mejorar la seguridad vial.
  • Reducir la congestión del tráfico.
  • Optimizar la regulación de los semáforos.
  • Incrementar la eficiencia del transporte público.
  • Generar información útil para mejorar la toma de decisiones.

Las pruebas permitirán estudiar qué infraestructuras necesita Barcelona para recibir datos de los vehículos y enviarles señales y alertas, tanto desde las intersecciones como desde los centros de control.

Con esta iniciativa, la ciudad pretende prepararse para la implantación progresiva de la movilidad conectada y aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para gestionar el tráfico.

La convocatoria se lanzará próximamente y buscará la participación de empresas, universidades y profesionales especializados.