Barcelona y L’Hospitalet impulsan una Comisión Mixta para reforzar su cooperación

Barcelona y L’Hospitalet impulsan una alianza estratégica para el desarrollo metropolitano

Los alcaldes de Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat, Jaume Collboni y David Quirós, han firmado un protocolo de colaboración que abre una nueva etapa en la relación entre ambas ciudades. El acuerdo establece las bases para la creación de una Comisión Mixta paritaria destinada a fortalecer la coordinación entre los dos ayuntamientos en ámbitos estratégicos como la planificación urbana, los grandes proyectos de transformación y la prestación de servicios públicos.

La iniciativa responde a la estrecha interrelación territorial, social y económica que comparten ambos municipios, que forman un continuo urbano de gran relevancia dentro del área metropolitana de Barcelona y del conjunto de Cataluña.

Una alianza estratégica para afrontar retos metropolitanos

Barcelona y L’Hospitalet constituyen conjuntamente uno de los principales polos urbanos y económicos del país, con un tejido social y productivo altamente interconectado. Su proximidad geográfica y la continuidad del espacio urbano hacen que ambas ciudades compartan retos comunes y oportunidades de desarrollo, lo que refuerza la necesidad de impulsar una cooperación institucional más estrecha.

Durante el acto de firma, el alcalde Jaume Collboni destacó que este acuerdo sitúa en el centro de las prioridades a los más de dos millones de personas que viven en ambos municipios. El objetivo, señaló, es abordar de forma conjunta cuestiones clave como la vivienda asequible, las oportunidades económicas y la creación de ciudades más habitables.

Collboni subrayó además que la nueva comisión contribuirá a reforzar el proyecto metropolitano y adelantó que este acuerdo será el primero de otros convenios de colaboración que Barcelona quiere impulsar con otros municipios del entorno.

Por su parte, el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós, calificó el acuerdo como un paso histórico en la relación entre las dos ciudades, que evidencia la voluntad de avanzar de forma conjunta en los proyectos estratégicos que comparten.

Coordinación en grandes proyectos de transformación urbana

Entre los ámbitos prioritarios de colaboración destaca la coordinación en grandes proyectos urbanísticos y de innovación que afectan a ambos municipios. Uno de los más relevantes es el desarrollo del nuevo Campus Clínic y Porta Diagonal, una actuación que permitirá liberar 300.000 metros cuadrados de superficie hospitalaria, docente e investigadora, además de más de 90.000 metros cuadrados destinados a desarrollo urbano.

Este proyecto se complementará con la creación de 60.000 metros cuadrados de nuevo suelo urbanizable en el límite entre Barcelona, L’Hospitalet y Esplugues de Llobregat, lo que exige una planificación conjunta para garantizar una transformación coherente, equilibrada e integrada en el tejido urbano.

La cooperación también se extenderá a otras iniciativas estratégicas como el bioclúster de innovación en salud de Bellvitge (Biopol), que prevé más de 500.000 metros cuadrados destinados a actividades científicas, empresariales y de investigación vinculadas al ámbito sanitario.

Infraestructuras, movilidad y regeneración urbana

El protocolo también contempla la colaboración en proyectos como la ampliación de Fira de Barcelona, el desarrollo del nuevo barrio de la Marina del Prat Vermell o la regeneración urbana de los barrios del Samontà, en L’Hospitalet, situados junto a los distritos barceloneses de Sants-Montjuïc y Les Corts.

Entre las actuaciones previstas se incluye también el estudio de mejoras en la movilidad metropolitana, como la posible construcción de un nuevo intercambiador de transporte público en La Torrassa, que reforzaría uno de los principales nodos de movilidad del área metropolitana.

Asimismo, ambos ayuntamientos han expresado su voluntad de armonizar determinadas normativas municipales con el objetivo de reducir el llamado efecto frontera entre municipios y mejorar la continuidad del espacio urbano. La coordinación también se extenderá a ámbitos como el transporte público, la red de carriles bici y la seguridad, incluyendo la lucha contra la multirreincidencia delictiva.

Un continuo urbano de dos millones de habitantes

La suma de Barcelona y L’Hospitalet conforma un continuo urbano de cerca de dos millones de habitantes, con más de 1,7 millones de residentes en Barcelona y alrededor de 300.000 en L’Hospitalet. Esta concentración poblacional y económica convierte a este territorio en uno de los espacios urbanos más dinámicos del sur de Europa.

La ciudad de Barcelona aporta por sí sola casi un tercio del Producto Interior Bruto de Cataluña, lo que, sumado a la actividad económica de su entorno metropolitano inmediato, la sitúa como uno de los principales motores económicos, logísticos y de innovación del país.

Este peso conjunto implica también una responsabilidad compartida para impulsar políticas públicas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía, reforzando la cohesión territorial y optimizando los recursos disponibles.

Una nueva estructura de gobernanza compartida

El protocolo firmado establece el marco para desarrollar futuras vías de colaboración institucional que beneficien al conjunto de la población de ambos municipios. A partir de este acuerdo, cada ayuntamiento podrá concretar compromisos relacionados con recursos económicos, medios materiales o prestación de servicios.

La futura Comisión Mixta estará presidida conjuntamente por los alcaldes de ambas ciudades, con una presidencia alterna cada dos años. El órgano contará también con ocho vocales distribuidos de forma igualitaria entre los dos ayuntamientos y con una secretaría rotatoria, que recaerá alternativamente en los secretarios municipales de cada ciudad.

Con esta nueva estructura de cooperación, Barcelona y L’Hospitalet aspiran a reforzar su capacidad de actuación conjunta y avanzar hacia una gestión más coordinada de los grandes desafíos metropolitanos.