Barcelona prueba un nuevo sistema de carga y descarga para hostelería

Barcelona estrena un sistema de carga y descarga diseñado para la distribución en hostelería

Barcelona ha puesto en marcha HORECA HUB Barcelona, un proyecto piloto que busca transformar la distribución de mercancías destinada a bares, restaurantes, cafeterías y hoteles. La iniciativa habilita tres plazas exclusivas de carga y descarga que funcionan mediante reservas digitales y monitorización tecnológica para organizar las entregas y recogidas de forma más eficiente.

El proyecto cuenta con la participación de ocho empresas distribuidoras y tiene una duración mínima prevista de seis meses. Su finalidad es reducir los desplazamientos innecesarios, optimizar el uso del espacio público y mejorar la convivencia entre la actividad logística y el resto de usuarios de las calles.

Tres plazas reservadas para las empresas participantes

La prueba comienza en tres ubicaciones de Barcelona: una plaza situada en la confluencia de Pau Claris con Casp y otras dos en la Rambla del Raval. Durante los horarios establecidos, estos espacios estarán reservados para las empresas adheridas al proyecto, que deberán utilizar un sistema de asignación de franjas horarias.

En cada ubicación está prevista la participación de siete vehículos, que compartirán el espacio de manera coordinada. El sistema pretende reducir el tiempo que los repartidores dedican a encontrar estacionamiento y evitar que tengan que circular repetidamente por las calles próximas para localizar un lugar donde detenerse.

La iniciativa permitirá evaluar el funcionamiento del modelo en los distritos del Eixample y Ciutat Vella antes de estudiar su posible extensión a otras zonas.

Una nueva organización de la distribución urbana de mercancías

HORECA HUB se enmarca en la estrategia municipal para modernizar la distribució urbana de mercaderies (DUM), especialmente en el sector de la hostelería, la restauración y el catering, conocido como HORECA.

El Ayuntamiento impulsa el proyecto junto con Barcelona Innova Lab Mobility, Fira de Barcelona y Mobile World Capital Barcelona. La propuesta seleccionada corresponde a la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), que trabaja en colaboración con ADISCAT y aporta conocimientos científicos y tecnológicos para desarrollar el sistema.

La iniciativa también se integra en Barcelona Innova Lab Mobility, una plataforma destinada a facilitar pruebas piloto relacionadas con una movilidad urbana más inteligente y sostenible. En los últimos años, este programa ha promovido cinco experiencias vinculadas a la distribución de mercancías, la reducción de accidentes de motocicleta, la circulación de autobuses, la regulación semafórica mediante inteligencia artificial y la contaminación acústica.

El proyecto contribuye, además, al objetivo municipal de reducir un 50 % las emisiones generadas por la movilidad profesional en 2030.

El impacto de la logística en las calles de Barcelona

El diagnóstico sobre la distribución urbana de mercancías en Barcelona estima que esta actividad representa el 17 % de la movilidad de la ciudad. Su impacto también se refleja en las emisiones contaminantes, a las que se atribuye el 31 % de las partículas PM10 y el 34 % de los óxidos de nitrógeno (NOx), según los datos recogidos en el proyecto.

Por su parte, el sector HORECA concentra el 22,2 % de los repartos de mercancías, de acuerdo con un estudio municipal elaborado con la participación de Barcelona Regional, BSM y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Estas cifras ponen de manifiesto la importancia de encontrar alternativas que permitan organizar mejor las operaciones logísticas, reducir la ocupación innecesaria de la vía pública y limitar los desplazamientos asociados a las entregas.

La falta de espacio complica los repartos a bares y restaurantes

Uno de los principales problemas de la distribución para hostelería es la dificultad para encontrar plazas de carga y descarga cerca de los establecimientos. Esta circunstancia afecta especialmente a los profesionales que transportan bebidas, alimentos, barriles, cajas y otros productos pesados o voluminosos.

Cuando no es posible estacionar cerca del punto de entrega, los repartidores deben recorrer mayores distancias a pie y pueden verse obligados a realizar desplazamientos adicionales. A ello se suma la logística inversa, que incluye la recogida de botellas, cajas, barriles y envases reutilizables durante las rutas de reparto.

La directora adjunta de ADISCAT, Anna Masuet, ha destacado que la iniciativa permite pasar del análisis del problema a una prueba práctica, con espacios reservados específicamente para las necesidades operativas de las empresas distribuidoras y coordinados mediante tecnología.

Vehículos que funcionan como microhubs móviles

El modelo propuesto convierte los vehículos participantes en microhubs móviles, es decir, puntos logísticos desde los que se organizan las entregas a los establecimientos próximos. Una vez estacionados en las plazas asignadas, los repartidores completan la distribución a pie o mediante medios ligeros y aprovechan el trayecto de regreso para recoger envases y otros elementos reutilizables.

Para coordinar estas operaciones, el proyecto incorpora una plataforma digital que gestiona las reservas, registra la llegada de los vehículos y controla los tiempos de utilización de las plazas. También permite registrar las entregas y recogidas efectuadas.

La UOC participa mediante los grupos de investigación Urbanización, Comercio y Logística Sostenible (URBANLOG), Internet Computing Systems Optimization (ICSO) y Wireless Networks Research Lab (WiNE), vinculados a sus centros UOC-DIGIT y UOC-TECH.

Cristian Castillo, uno de los coordinadores de URBANLOG y profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, ha señalado que las necesidades logísticas de la hostelería difieren de las de la paquetería convencional, debido al peso y volumen de las mercancías, la frecuencia de los repartos y la recogida de envases.

Por ello, el proyecto utilizará sensores y una aplicación web para medir el tiempo de ocupación de las plazas, analizar cómo se realizan las entregas a pie e identificar posibles dificultades en el funcionamiento del sistema.

Seis meses para evaluar los resultados

Durante el período de prueba se recopilarán datos sobre los tiempos de entrega, los recorridos realizados, el número de vehículos necesarios y el grado de utilización de los espacios reservados. También se tendrá en cuenta la experiencia de las empresas distribuidoras y de los establecimientos atendidos.

HORECA HUB pretende desarrollar un modelo flexible y evaluable que permita comprobar si esta forma de organizar la logística mejora la eficiencia de los repartos y reduce sus efectos sobre la movilidad urbana.

En función de los resultados obtenidos, la metodología podría aplicarse a otras zonas de Barcelona e incluso adaptarse a las necesidades de otros municipios.