Dos detenidos en Barcelona tras ser localizados en un escondite de objetos robados

Dos ladrones se delatan tras robar un reloj de 66.000 euros en Barcelona

Los Mossos d’Esquadra han detenido en Barcelona a dos jóvenes de 22 y 23 años después de que un robo acabara llevando a los agentes hasta un local utilizado como escondite de objetos procedentes de otros delitos. La intervención de varios vecinos fue determinante para frustrar la huida de los sospechosos y facilitar su localización.

Los dos arrestados actuaban juntos cuando el pasado 30 de septiembre, alrededor de las cinco de la tarde, seleccionaron a una mujer que llevaba un reloj en la calle de Sant Pere Més Alt, en Ciutat Vella. Uno de ellos fue quien ejecutó el robo mientras su compañero permanecía cerca para facilitar la fuga.

Un tirón provocó la intervención de los vecinos

El ladrón se abalanzó sobre la víctima y le propinó un tirón para hacerse con el reloj. La mujer sufrió lesiones leves como consecuencia del asalto, pero los delincuentes no pudieron escapar con facilidad.

Varios testigos que presenciaron los hechos actuaron inmediatamente. Los vecinos lograron retener a uno de los implicados hasta la llegada de los agentes, aunque el segundo sospechoso consiguió escapar llevándose consigo el reloj sustraído.

La persecución continuó por las calles de la zona. Los testigos siguieron al fugitivo hasta un local situado en la calle dels Metges, donde el hombre entró y bajó rápidamente la persiana para intentar pasar desapercibido.

Sin embargo, los vecinos ya habían localizado su escondite y pudieron indicar a los policías el lugar exacto donde se había refugiado.

El segundo sospechoso se escondió en un local

Agentes del Grupo Regional de Motociclistas acudieron al establecimiento e intentaron que el sospechoso saliera al exterior. Al no recibir respuesta, los Mossos solicitaron la intervención de efectivos de la Brigada Móvil, que finalmente accedieron al interior del local.

Dos personas salieron del establecimiento y una de ellas fue identificada por los testigos como el hombre que había huido después del robo. Los agentes registraron tanto a los implicados como el establecimiento, aunque inicialmente no localizaron el reloj sustraído.

La víctima explicó a los investigadores que la pieza tenía un valor aproximado de 66.000 euros, una cantidad muy superior a la que se había señalado inicialmente durante la intervención.

El registro posterior destapa más objetos robados

El establecimiento ya era conocido por los Mossos como un lugar en el que presuntamente se ocultaban objetos procedentes de robos. Por este motivo, los agentes solicitaron autorización para realizar un nuevo registro posteriormente.

La segunda entrada tuvo lugar el 1 de octubre. En esta ocasión tampoco apareció el reloj buscado, pero los investigadores encontraron otros dos relojes y documentación falsificada en el interior del local.

Tras las actuaciones policiales, los dos jóvenes detenidos fueron puestos a disposición judicial el viernes 2 de octubre.

La actuación de los vecinos resultó clave desde los primeros minutos del robo: primero permitió retener a uno de los presuntos autores y después seguir el recorrido del segundo hasta el local en el que terminó escondiéndose. De esta manera, los propios movimientos de los sospechosos facilitaron a los investigadores llegar hasta un espacio que, según los Mossos, estaba relacionado con el almacenamiento de objetos robados.