13 detenidos tras los graves disturbios registrados en el centro de Barcelona
Los Mossos d’Esquadra han detenido a 13 personas por los disturbios registrados este lunes por la noche en el centro de Barcelona, después de que finalizara la manifestación convocada en defensa del derecho a la vivienda.
Los incidentes se produjeron una vez terminada oficialmente la protesta. Un grupo de manifestantes se enfrentó con los agentes y se produjeron lanzamientos de piedras y otros objetos contra la línea policial y algunos establecimientos comerciales situados entre el paseo de Gràcia y la plaza de Catalunya.
Durante los enfrentamientos también se levantaron 28 barricadas y se registraron diferentes incendios. Los Bomberos de Barcelona contabilizaron 22 fuegos extinguidos bajo protección policial.
Una menor entre las personas detenidas
El balance provisional facilitado por los Mossos señala que entre las 13 personas arrestadas hay una menor de edad, mientras que los otros doce detenidos son hombres mayores de edad.
La policía catalana también ha informado de que 28 agentes resultaron heridos leves durante los disturbios. Además, varias furgonetas policiales sufrieron daños como consecuencia de los enfrentamientos.
Los arrestos están relacionados con delitos de desórdenes públicos, aunque la investigación continúa abierta para determinar el grado de participación de las personas implicadas en los diferentes incidentes.
La zona de Canaletes concentra los enfrentamientos
Uno de los principales focos de tensión se situó en la zona de Canaletes, donde algunos participantes tuvieron acceso a materiales procedentes de las obras que se están realizando en la Rambla.
En ese punto se produjeron nueve episodios de lanzamiento de objetos y posteriores cargas policiales. Finalmente, los agentes lograron desplazar al grupo hacia el interior de la plaza de Catalunya, donde permanece instalada desde la semana anterior una acampada relacionada con las reivindicaciones por el acceso a la vivienda.
Durante parte del operativo, las furgonetas policiales llegaron a rodear a varios cientos de personas que se encontraban en la plaza, cubriendo sus diferentes accesos.
Posteriormente, los agentes fueron retirándose de algunos de los puntos de control y permanecieron únicamente en determinadas zonas. En el transcurso de los enfrentamientos, los Mossos también utilizaron proyectiles de espuma (foam).
Barricadas, incendios y ataques contra establecimientos
Los Mossos sitúan los primeros incidentes en la calle de Casp, cuando la manifestación todavía no había terminado oficialmente. En ese momento ya se habían producido contenedores incendiados y lanzamientos de objetos contra los agentes.
Una vez finalizada la protesta, los enfrentamientos volvieron a intensificarse. En las inmediaciones del paseo de Gràcia, algunas personas utilizaron mesas y sillas de un establecimiento de restauración para lanzarlas contra la policía. También se levantaron nuevas barricadas, lo que provocó la intervención de los agentes.
Los disturbios se extendieron por diferentes puntos del centro de la ciudad. Algunos escaparates fueron alcanzados por objetos, entre ellos el del establecimiento de Zara situado en la plaza de Catalunya.
También se registraron incendios de bicicletas, tanto pertenecientes al servicio público Bicing como a empresas privadas de alquiler, en una noche marcada por los enfrentamientos entre grupos de manifestantes y las fuerzas policiales.





























