Miles de personas se manifiestan en Barcelona por el derecho a la vivienda

Miles de personas salen a la calle en Barcelona para reclamar el derecho a la vivienda

Barcelona ha acogido este lunes una movilización multitudinaria en defensa del derecho a la vivienda, en una jornada marcada también por las fuertes lluvias que han afectado a la ciudad y a buena parte del área metropolitana.

La manifestación, que había sido aplazada durante el fin de semana debido al temporal, ha comenzado en la plaza de Urquinaona. Según los organizadores, la protesta ha reunido a unas 120.000 personas, mientras que la Guardia Urbana ha situado la asistencia en torno a 20.000 manifestantes.

La convocatoria se produce después del rechazo en el Congreso de los denominados decretos Maricarmen y del anuncio de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales. Durante la protesta, los participantes han vuelto a reclamar la convocatoria de una huelga general para reivindicar el acceso a una vivienda asequible.

El Sindicato de Inquilinos reclama una huelga general

La portavoz del Sindicato de Inquilinos, Carme Arcarazo, ha defendido durante la movilización la necesidad de convertir la futura huelga en un éxito y ha llamado a intensificar la organización durante las próximas semanas.

Arcarazo ha señalado a la élite política y económica como el principal adversario de las organizaciones que luchan por el derecho a la vivienda. En este sentido, ha explicado que el objetivo es trabajar durante este mes para conseguir paralizar el país mediante una movilización amplia.

La intención del Sindicato de Inquilinos es sumar a esta reivindicación a otros sectores de la sociedad, entre ellos las asociaciones de familias, el campesinado, los docentes y los profesionales sanitarios.

Momentos de tensión al finalizar la manifestación

La protesta ha transcurrido con normalidad durante buena parte del recorrido, aunque se han producido momentos de tensión al llegar los manifestantes a la zona del paseo de Gràcia con la Gran Via.

En ese punto, los Mossos d’Esquadra han intervenido después de que algunos participantes intentaran superar el cordón policial para continuar avanzando por el paseo de Gràcia. Durante los incidentes se han producido cargas policiales y golpes con porras.

CCOO y UGT respaldan el paro de 24 horas

La movilización también ha servido para avanzar en la preparación de una huelga general de 24 horas. Según ha avanzado el diario Ara, los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT han decidido apoyar la convocatoria, que ya contaba con el respaldo de la CGT.

El objetivo del paro será reclamar salarios dignos que permitan acceder a una vivienda digna. El acuerdo alcanzado por las organizaciones sindicales todavía tendrá que ser ratificado por las respectivas direcciones de CCOO y UGT.

La fecha concreta de la huelga deberá consensuarse con el Sindicato de Inquilinos y, en cualquier caso, está previsto que se celebre antes de las elecciones generales del 29 de noviembre.

La protesta coincide con el adelanto electoral

La manifestación se ha producido pocas horas después de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones generales, después de decidir no agotar la actual legislatura.

La decisión del presidente del Gobierno ha tenido también repercusión durante la protesta. Carme Arcarazo ha asegurado que, con la convocatoria electoral, “ahora todo está abierto” y ha valorado positivamente la disolución del Congreso.

La portavoz del Sindicato de Inquilinos ha cuestionado además el funcionamiento de la Cámara Baja, a la que considera “secuestrada por los rentistas”, en referencia a su crítica al peso de los intereses económicos vinculados a la vivienda.

Varias organizaciones convocan la movilización

La protesta de Barcelona ha sido impulsada por diferentes organizaciones vinculadas a la defensa del derecho a la vivienda. Entre ellas se encuentran el Sindicato de Inquilinos, la Confederación Sindical de Vivienda de Cataluña (COSHAC), la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y el Sindicato de Vivienda Socialista de Cataluña (SHSC).

Con esta movilización, las entidades convocantes pretenden mantener la presión sobre las instituciones y reforzar la organización social en torno al acceso a la vivienda, especialmente ante el nuevo escenario político abierto tras el adelanto de las elecciones generales.