Barcelona ampliará la videovigilancia con nuevas cámaras en cinco espacios de la ciudad
El Ayuntamiento de Barcelona continúa ampliando su red de videovigilancia con la previsión de instalar cerca de un centenar de nuevas cámaras antes de que termine el año en cinco puntos de la ciudad. El despliegue afectará al Paseo del Born, los Bunkers del Carmel, el Anillo Olímpico, el Parque de Pegaso y la Feria de Bellcaire y Fort Pienc.
Estos emplazamientos se caracterizan por registrar una importante afluencia de personas y pasarán a formar parte de la red municipal destinada a reforzar la seguridad ciudadana y la convivencia en el espacio público.
Nuevas cámaras en zonas de gran afluencia
El nuevo despliegue contempla nueve cámaras en el Paseo del Born, once en los Bunkers del Carmel, 30 en el Anillo Olímpico, 19 en el Parque de Pegaso y otras 30 en la Feria de Bellcaire y Fort Pienc.
Las nuevas autorizaciones corresponden a las fases 2 y 3 del Plan de Videovigilancia y permiten seguir extendiendo la presencia de estos dispositivos a espacios considerados especialmente sensibles desde el punto de vista de la seguridad, la convivencia y la concentración de personas.
El objetivo del Ayuntamiento es disponer de más herramientas para prevenir incidentes y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones que puedan afectar a la seguridad en la vía pública.
Más instalaciones previstas en Nou Barris y el Eixample
El despliegue continuará también en otros puntos de Barcelona. El Ayuntamiento ya cuenta con el informe favorable de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña para colocar nuevas cámaras en diferentes espacios de Nou Barris, entre ellos el Parque de la Guineueta, la plaza de Ángel Pestaña y la plaza Roja.
A estos emplazamientos se suma la plaza Universidad, en el Eixample, donde también está prevista la instalación de dispositivos.
En estos casos, el consistorio todavía está pendiente de recibir la autorización de la Dirección General de Administración de Seguridad del Departamento de Interior para poder avanzar en la tramitación de los proyectos. La previsión municipal es que estas nuevas cámaras estén instaladas antes de 2027.
El Plan de Videovigilancia continúa avanzando
Las nuevas actuaciones se incorporan a los trabajos desarrollados durante la primera fase del Plan de Videovigilancia. Dentro de esta etapa, 26 cámaras ya están operativas en la plaza de Catalunya y el Front Marítim.
Además, se están ejecutando los trabajos necesarios para instalar seis dispositivos en la avenida de la Catedral, mientras que también han comenzado las obras destinadas a incorporar otras 20 cámaras en la plaza Reial.
La primera fase incluye asimismo la renovación completa del sistema existente en el edificio del Ayuntamiento. En este espacio se actualizarán las 30 cámaras que ya están operativas.
Por otra parte, está prevista la instalación de 21 nuevas cámaras en la Rambla del Raval, donde las obras civiles tienen previsto comenzar en septiembre.
Con las 26 cámaras que ya se han incorporado en la plaza de Catalunya y el Front Marítim, Barcelona cuenta actualmente con 186 dispositivos de videovigilancia operativos.
Un despliegue que alcanzará todos los distritos
El Plan de Videovigilancia contempla una ampliación progresiva de la red hasta alcanzar 500 nuevas cámaras distribuidas en 34 espacios de Barcelona durante 2027. Una vez completado el proyecto, la ciudad dispondrá de alrededor de 660 cámaras de videovigilancia.
La iniciativa tendrá presencia en todos los distritos y busca aumentar la cobertura de seguridad en aquellos espacios donde los servicios policiales consideran que existen necesidades específicas relacionadas con la delincuencia, la convivencia o la protección del espacio público.
La elección de los lugares donde se instalarán las cámaras responde a diferentes indicadores de seguridad. Entre ellos se encuentran los datos sobre delincuencia, la existencia de zonas vulnerables, los conflictos graves de convivencia y otros criterios utilizados por los servicios policiales.
De esta manera, el Ayuntamiento pretende concentrar los recursos tecnológicos en aquellos puntos donde puedan ofrecer una mayor utilidad preventiva y operativa.
Una herramienta para prevenir e investigar delitos
La videovigilancia desempeña una doble función dentro de la estrategia municipal. La presencia de cámaras puede actuar como elemento disuasorio frente a determinadas conductas delictivas o incívicas, al tiempo que proporciona apoyo a las investigaciones cuando se producen incidentes.
Las imágenes también pueden contribuir a obtener evidencias relacionadas con hechos delictivos o situaciones graves, por lo que el sistema se plantea como un recurso complementario a la presencia de los agentes en las calles.
En este sentido, la red de cámaras constituye una herramienta de apoyo para la Guardia Urbana, tanto desde el punto de vista preventivo como en las actuaciones posteriores a un incidente.
Instalaciones sometidas a garantías legales
La ampliación de la videovigilancia se desarrolla dentro del marco legal establecido y bajo la supervisión de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña.
La colocación de cámaras en espacios públicos requiere una autorización específica de la Generalitat de Cataluña y debe ajustarse a criterios de necesidad, proporcionalidad y mínima afectación de la privacidad de los ciudadanos.
El sistema municipal tampoco contempla la utilización de tecnologías de reconocimiento facial ni mecanismos de identificación mediante inteligencia artificial. Del mismo modo, tanto la conservación de las imágenes como el acceso a las grabaciones están sometidos a la normativa aplicable en materia de protección de datos y videovigilancia policial.
Cuando finalicen las cuatro fases previstas, la superficie cubierta por estos sistemas representará aproximadamente el 5,16 % del espacio público de Barcelona. El Ayuntamiento sostiene que esta proporción permite focalizar los dispositivos en las zonas donde existen necesidades de seguridad previamente identificadas.
La videovigilancia dentro de una estrategia más amplia
La ampliación de las cámaras forma parte de una estrategia municipal de seguridad que combina presencia policial, tecnología, coordinación entre instituciones y medidas destinadas a mejorar la convivencia.
Entre las iniciativas impulsadas por el Ayuntamiento se encuentra el aumento progresivo de los efectivos de la Guardia Urbana y el Plan de Visibilidad, diseñado para incrementar la presencia policial en las calles.
También se ha puesto en funcionamiento la Oficina Adscrita a la Fiscalía de la Guardia Urbana, una iniciativa pionera en España orientada a mejorar la respuesta frente a la multirreincidencia y reforzar la protección de las víctimas.
A estas medidas se suma el Plan Druida, centrado en intensificar la actuación contra el tráfico y el consumo de drogas en el espacio público y en recuperar aquellos entornos afectados por esta problemática.
La estrategia municipal incorpora además la nueva Ordenanza de Convivencia, que actualiza las herramientas disponibles para combatir comportamientos incívicos, proteger el espacio público y favorecer una mejor convivencia en los diferentes barrios de Barcelona.
En este marco, la videovigilancia se plantea como un recurso complementario a la actuación policial, destinado a reforzar tanto la prevención como la investigación de incidentes.
El Ayuntamiento continuará así con el desarrollo de un modelo de seguridad urbana que combina prevención, tecnología y proximidad policial, con el propósito de mejorar la convivencia y reforzar la seguridad en los espacios públicos de Barcelona.






























