Barcelona reorganiza las paradas de bus interurbano y creará otra nuevas

Barcelona invertirá 12 millones para mejorar y reorganizar las paradas de bus interurbano

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una estrategia para ordenar y mejorar una veintena de paradas de autobús interurbano, con el objetivo de optimizar el servicio y la experiencia de las personas usuarias.

Actualmente, más de 7.000 autobuses entran y salen diariamente de Barcelona, una cifra que ha aumentado en los últimos años y que ha crecido aún más debido a las incidencias en el servicio ferroviario. Muchas de estas paradas carecen de infraestructuras adecuadas, lo que ha impulsado la necesidad de esta intervención.

El plan contempla una inversión de 12 millones de euros destinada a mejorar aspectos clave como la accesibilidad, la capacidad y el confort. Entre las actuaciones previstas destacan la adecuación de aceras, mejora de pavimentos y señalización, así como la incorporación de mobiliario urbano.

También se instalarán elementos como bancos, zonas de sombra, papeleras y sistemas de información, además de posibles puntos de atención y aseos en determinadas ubicaciones con alta afluencia de usuarios.

Zonas con alta demanda de usuarios

Algunos de los puntos con mayor volumen de pasajeros se encuentran en áreas como la Avenida Diagonal, el entorno de la Plaza de España o la Gran Vía de las Cortes Catalanas, donde se concentran entre 10.000 y 20.000 usuarios diarios en determinados tramos.

Estas zonas serán prioritarias en la actuación municipal, dada la intensidad de uso y la necesidad de mejorar la organización del espacio público.

Tres líneas de actuación para transformar el sistema

La estrategia se estructura en tres grandes ámbitos. Por un lado, se contempla la remodelación de estaciones existentes, como las de Sants, Fabra i Puig y la Estació del Nord.

En segundo lugar, se desarrollarán proyectos para reorganizar y mejorar paradas actuales en puntos clave del centro y accesos a la ciudad, incluyendo áreas como Urquinaona, Cataluña o la Sagrera.

Por último, el Ayuntamiento prevé la creación de nuevos puntos de parada para descongestionar los existentes y reducir su impacto en el entorno urbano, manteniendo la conexión con otros sistemas de transporte como metro, bus y tranvía.

Hacia una red más eficiente e integrada

El objetivo final es avanzar hacia un modelo de transporte más eficiente, adaptado al volumen real de usuarios y mejor integrado con el resto de la red de movilidad.

Paralelamente, el consistorio trabaja junto a la Generalitat de Catalunya en el desarrollo de grandes estaciones e intercambiadores, que permitan equiparar el transporte por carretera a los estándares del sistema ferroviario.

La previsión es que los proyectos estén redactados y aprobados entre 2026 y 2027, con el objetivo de ejecutar las actuaciones entre 2027 y 2028.

Con este plan, Barcelona busca mejorar la experiencia de los usuarios, optimizar el espacio público y reforzar la movilidad metropolitana, adaptándose a las nuevas demandas de desplazamiento dentro y fuera de la ciudad.