Barcelona abre su primer museo en la calle con un jardín dedicado a la historia geológica de la Tierra
Barcelona cuenta desde hoy con un espacio único: el Jardín Geológico, un proyecto impulsado por la Universidad de Barcelona que se convierte en el primer museo al aire libre de la ciudad. Ubicado frente a la Facultad de Ciencias de la Tierra, en el distrito de Les Corts, este equipamiento nace con la voluntad de acercar el conocimiento científico a la ciudadanía en pleno espacio público.
La inauguración ha contado con la presencia del concejal del distrito, David Escudé, y del rector de la universidad, Joan Guàrdia, quienes han destacado la importancia de la colaboración institucional para hacer realidad una iniciativa que llevaba años gestándose.
El nuevo museo ocupa una superficie de 1.830 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 1,3 millones de euros, de los cuales la gran mayoría han sido financiados a través de los fondos europeos Next Generation. El proyecto se integra dentro de las estrategias para fomentar un turismo más sostenible y descentralizado, al tiempo que refuerza el vínculo entre universidad y entorno urbano.
Un recorrido por 4.567 millones de años de historia
El Jardín Geológico propone un itinerario que permite comprender la evolución del planeta a lo largo de millones de años, mediante la exposición de rocas reales, estructuras didácticas y elementos interpretativos. El espacio se organiza en diferentes áreas temáticas que facilitan la comprensión de los procesos geológicos.
Uno de los recorridos más destacados es el dedicado al tiempo geológico, donde el pavimento reproduce, a través de materiales reales, la historia de la Tierra y la evolución de la vida en un tramo accesible y visual.
Divulgación científica accesible y experiencial
El museo también incluye espacios centrados en la estructura interna del planeta, la composición de la corteza terrestre y la relación entre los procesos geológicos y los recursos naturales esenciales para la sociedad. Estos contenidos permiten entender de forma clara cómo la geología influye en aspectos cotidianos como el acceso al agua, la tecnología o la energía.
Un proyecto de largo recorrido con vocación educativa
La iniciativa tiene su origen hace dos décadas, impulsada por el entonces decano de la facultad, y ha evolucionado gracias al trabajo conjunto de equipos multidisciplinares. El resultado es un equipamiento concebido como herramienta educativa para escuelas, institutos y público general, que además contribuye a integrar la universidad en la vida del barrio.
El Jardín Geológico se posiciona así como un espacio innovador que combina divulgación, ciencia y ciudad, ofreciendo una nueva manera de experimentar el conocimiento en Barcelona.































