Barcelona acelera la ejecución de proyectos vecinales con el 25% ya activado

Barcelona ejecuta ya una cuarta parte de los proyectos de los presupuestos participativos 2024-2027

El Ayuntamiento de Barcelona ha alcanzado ya el 25% de ejecución del conjunto de proyectos incluidos en los presupuestos participativos 2024-2027, una iniciativa que permite a la ciudadanía decidir directamente el destino de parte de la inversión municipal.

Impulso a proyectos decididos por los vecinos

Este proceso participativo contempla una inversión total de 30 millones de euros distribuidos entre los distintos distritos de la ciudad, con el objetivo de impulsar actuaciones que respondan a las necesidades reales de los barrios.

Los proyectos seleccionados abarcan ámbitos como la mejora del espacio público, la modernización de equipamientos municipales y la rehabilitación de infraestructuras, todos ellos propuestos y votados por la ciudadanía.

Un proceso en varias fases

La iniciativa se ha desarrollado a través de diferentes etapas, desde la recogida de propuestas vecinales hasta su validación técnica y posterior votación final. Tras este proceso, las propuestas más respaldadas han pasado a fase de ejecución, que se prolongará hasta 2027.

En total, cada distrito cuenta con una asignación económica específica, lo que permite adaptar las inversiones a las características y necesidades de cada zona de la ciudad.

Participación ciudadana como eje clave

El consistorio destaca que estos presupuestos participativos refuerzan la democracia directa y la implicación vecinal en la gestión pública, fomentando una mayor corresponsabilidad en la toma de decisiones.

Además, se han habilitado mecanismos para garantizar una participación más inclusiva, facilitando la implicación de colectivos diversos y asegurando que los proyectos reflejen la pluralidad social de Barcelona.

Objetivo: completar los proyectos antes de 2027

El Ayuntamiento prevé que la totalidad de las iniciativas seleccionadas estén finalizadas dentro del actual mandato, consolidando así un modelo de gestión en el que la ciudadanía no solo propone, sino que también decide y hace seguimiento de las inversiones públicas.