Incidentes racistas empañan el amistoso en el RCDE Stadium

El fútbol, eclipsado por la intolerancia en el RCDE Stadium

El partido amistoso disputado en el RCDE Stadium entre las selecciones de España y Egipto quedó marcado por comportamientos racistas y ofensivos por parte de un sector de la afición. Desde los primeros compases del encuentro, el ambiente ya estaba cargado de tensión.

Apenas iniciado el partido, en torno al minuto 8, se escucharon cánticos de carácter islamófobo, entre ellos el polémico “Musulmán quien no bote”. Aunque su intensidad disminuyó con el paso de los minutos, estos gritos volvieron a repetirse durante la primera mitad. Sin embargo, las faltas de respeto comenzaron incluso antes del pitido inicial, cuando varios aficionados silbaron el himno de Egipto, mostrando una actitud claramente irrespetuosa.

Más allá del racismo: insultos y consignas políticas

Durante el desarrollo del encuentro, no solo se registraron cánticos racistas, sino también insultos y proclamas de contenido político y ofensivo. En las gradas se pudieron escuchar frases como “Puigdemont en prisión”, “Pedro Sánchez, hijo de puta” o “Gibraltar español”, lo que contribuyó a enturbiar aún más el ambiente.

Tras el partido, el seleccionador Luis de la Fuente condenó lo sucedido y subrayó la necesidad de expulsar este tipo de comportamientos de la sociedad. Futbolistas como Pedri y Grimaldo también se pronunciaron en contra de los cánticos, dejando claro su rechazo a cualquier forma de discriminación. En consecuencia, el encuentro terminó siendo más recordado por estos incidentes que por lo ocurrido en el terreno de juego.

Investigación abierta por los Mossos d’Esquadra

Los Mossos d’Esquadra han iniciado una investigación para esclarecer lo sucedido durante el partido. El anuncio se realizó a través de un comunicado en la red social X, donde confirmaron que están analizando los hechos.

Diversas autoridades también han mostrado su rechazo. El conseller de Deportes, Berni Álvarez, y la consellera de Igualdad, Eva Menor, calificaron los cánticos como “inaceptables” y condenaron públicamente lo ocurrido. Álvarez, además, señaló que los protocolos de actuación se activaron demasiado tarde y defendió la necesidad de responder con mayor firmeza ante situaciones de esta gravedad.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, expresó una condena contundente hacia los cánticos antimusulmanes, lamentando que un evento deportivo se viera “vergonzosamente empañado” por este tipo de conductas. Asimismo, insistió en que hechos como estos no deben repetirse y aseguró que se trasladó a los organizadores la importancia de aplicar los protocolos adecuados, los cuales, según indicó, finalmente fueron activados.