Catalunya impulsa medidas para combatir la discriminación LGTBI en el deporte
El Govern de Catalunya, a través del Departament d’Igualtat i Feminisme i del Departament d’Esports, ha reiterado su voluntad de erradicar la LGTBI-fobia en el ámbito deportivo con motivo del Día Mundial contra la LGTB-fobia en el Deporte, que se conmemora el 19 de febrero. La declaración institucional pone el foco en la persistencia de dinámicas discriminatorias y reafirma el objetivo de eliminar cualquier forma de exclusión, violencia o desigualdad en la práctica deportiva.
El documento advierte de que el deporte, pese a ser un espacio vinculado a la salud y la cohesión social, sigue reproduciendo estereotipos de género rígidos y normas excluyentes que invisibilizan o expulsan a quienes no se ajustan a modelos normativos de identidad o sexualidad. Asimismo, subraya que la LGTBI-fobia tiene un carácter estructural y transversal, especialmente en el caso de personas trans y no binarias, lesbianas o pertenecientes a colectivos racializados, migrantes o con diversidad funcional.
Impacto en el deporte base
En el ámbito formativo, la declaración alerta de que niños y jóvenes del colectivo LGBTI+ continúan enfrentándose a burlas, insultos y situaciones de acoso, así como a la falta de referentes y decisiones arbitrarias que pueden derivar en el abandono de la práctica deportiva por miedo o inseguridad.
El manifiesto rechaza el uso del deporte como instrumento de confrontación ideológica para limitar derechos o fomentar discursos de exclusión, y reivindica el derecho de todas las personas a practicar actividad física con dignidad, seguridad y sin violencia, tanto en vestuarios como en clubes, competiciones o espacios de toma de decisiones.
Despliegue de la Ley 13/2025
La declaración también celebra la aprobación de la Ley 13/2025, que reconoce la LGTBI-fobia como una forma de discriminación estructural en el ámbito deportivo. No obstante, se señala que su aplicación efectiva exige recursos suficientes, formación obligatoria, protocolos claros contra la discriminación y acompañamiento a las víctimas, así como la participación activa de las entidades LGBTI+.
En este sentido, se reclaman políticas públicas que incidan tanto en el deporte base como en el de élite, en barrios, centros educativos y clubes, con el propósito de que la diversidad forme parte de la práctica cotidiana y de que nadie se vea obligado a abandonar el deporte por temor al rechazo o la violencia.
El valor de la visibilidad
El texto también destaca la relevancia de contar con referentes visibles dentro del colectivo, cuya presencia contribuye a generar entornos más seguros y a abrir camino para las nuevas generaciones.
La declaración, consensuada con ayuntamientos, diputaciones, consejos comarcales y entidades municipalistas, concluye con un mensaje claro: no puede hablarse de juego limpio mientras exista exclusión ni de igualdad real cuando se cuestionan identidades y derechos.

































