Collboni plantea prohibir en Barcelona la compra de pisos a extracomunitarios para frenar la especulación
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha señalado que, ante la crisis de vivienda que vive la ciudad, debería considerarse la prohibición de la compra de pisos por parte de personas extracomunitarias, es decir, fuera de la Unión Europea. Según Collboni, este tipo de adquisiciones se realiza mayormente para especular o como segunda residencia, lo que agrava la falta de vivienda para residentes habituales.
Medidas frente a la especulación inmobiliaria
En una entrevista en el programa Café de ideas de La 2 Cat, el alcalde afirmó que tener un piso en Barcelona únicamente para vacaciones no es admisible y añadió que, si fuera posible, él lo prohibiría. Collboni también ha advertido que duplicar impuestos a compradores extranjeros, como plantea el Gobierno central, no sería suficiente para frenar la especulación.
El alcalde recordó que la regulación de los alquileres y la futura prohibición de los pisos turísticos a partir de 2028, junto con la normativa sobre alquileres de temporada, buscan frenar los precios y limitar la especulación en barrios especialmente afectados.
Barceloneta y Eixample como ejemplo de la presión inmobiliaria
Collboni puso como ejemplo la situación en barrios como la Barceloneta y el Eixample, donde los vecinos conviven con un creciente número de compradores extranjeros. Según datos municipales de 2025, una de cada dos viviendas vendidas en la Barceloneta fue adquirida por extracomunitarios, lo que evidencia la concentración de operaciones inmobiliarias en manos de no residentes.
El alcalde insiste en que es necesario ser más contundente con quienes compran para lucrarse o mantener segundas residencias, con el objetivo de proteger el acceso a la vivienda para los residentes habituales de Barcelona.
































