Aprobado el contrato de mantenimiento del sistema semafórico para 2026-2028

Barcelona destina 34 millones al mantenimiento de semáforos y sistemas de tráfico hasta 2028

El Ayuntamiento de Barcelona licitará el nuevo contrato de mantenimiento y reparación de los sistemas de regulación del tráfico para el periodo 2026-2028, con un valor estimado de 34 millones de euros sin IVA y una duración de dos años, prorrogables por otros dos.

El contrato contempla el mantenimiento preventivo y correctivo de cerca de 40.000 semáforos, además de paneles informativos, pilones de control de acceso y cámaras de supervisión del tráfico. El objetivo principal es garantizar la plena operatividad de todos los sistemas y asegurar su máxima disponibilidad en todo momento. Esta actuación se integra dentro del Plan Endreça, orientado a preservar la calidad del espacio público.

Un servicio clave para la movilidad y la seguridad vial

El núcleo del contrato se centra en el mantenimiento y reparación de 39.772 semáforos distribuidos en 1.805 cruces de la ciudad. Estos sistemas son fundamentales para la gestión de la movilidad y la seguridad vial, por lo que su correcto funcionamiento resulta esencial para el tránsito de vehículos y peatones.

El contrato también abarca otros elementos de regulación, como cruces centralizados, sistemas de alimentación ininterrumpida, soportes, pilonas de acceso, cámaras y paneles informativos, además de dispositivos adaptados para personas con discapacidad visual.

Licitación con mayor presupuesto y criterios sostenibles

La Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda aprobará la licitación del nuevo contrato, que incorpora criterios de contratación pública sostenible. El importe estimado asciende a 34,3 millones de euros sin IVA, lo que supone un incremento anual de más de 2,5 millones respecto al contrato actual.

El servicio se organizará en dos lotes territoriales, correspondientes a las zonas Besòs y Llobregat, y tendrá como finalidad asegurar el correcto funcionamiento de todos los sistemas de regulación del tráfico.

Más mantenimiento preventivo y respuesta rápida ante averías

Entre las principales novedades, el contrato contempla la actualización del inventario, la sustitución de material obsoleto y el mantenimiento de 81 nuevos pilones antiterroristas. Además, se exigirá al adjudicatario disponer de un stock mínimo de piezas de repuesto para acelerar la reparación de incidencias.

Se refuerza también el mantenimiento preventivo, con revisiones periódicas que incluyen limpieza, comprobación del estado de los equipos y corrección de posibles anomalías. Estas tareas se realizarán normalmente en horario diurno y días laborables.

En caso de avería, el mantenimiento correctivo funcionará las 24 horas del día, los 365 días del año, priorizando primero las incidencias que afecten a la seguridad vial y después las que alteren la fluidez del tráfico.

Actuaciones previstas dentro del Plan Endreça

Los objetivos del contrato se alinean con el Plan Endreça, que prevé reforzar el mantenimiento y la renovación de los sistemas semafóricos. Durante 2026 se programarán mejoras en 453 cruces de la ciudad.

Entre 2025 y 2027 se ejecutarán cerca de 1.000 actuaciones, centradas en la renovación de ópticas LED, mejoras en las acometidas eléctricas, instalación de reguladores conectados a fibra óptica y sistemas de baterías para garantizar el funcionamiento en caso de cortes de suministro.

Dentro del Plan de Mantenimiento Integral (PMI), se prevén más de 3.000 actuaciones hasta 2027, con una inversión total de 435 millones de euros.

Todos los semáforos de Barcelona ya funcionan con tecnología LED

A finales de 2024, Barcelona completó la sustitución de las ópticas de todos los semáforos por tecnología LED, mejorando la eficiencia energética del sistema.

En 2001, el 98% de los semáforos utilizaban bombillas incandescentes, con un consumo de 46.000 kWh diarios. Actualmente, el consumo se ha reducido a 10.000 kWh diarios, pese al aumento de cruces semaforizados, que han pasado de 1.451 a 1.805.

Este cambio ha supuesto un ahorro energético del 85%, además de una reducción de 18 toneladas de CO₂ al año y un ahorro económico de más de 66.000 euros mensuales, consolidando la transición hacia un sistema más eficiente y sostenible.